Columna Política “Polémica”, Por Arturo Hernández Tovar (05-X-2026).- Exacto a 20 años del segundo gran fraude electoral (el primero para robarle la Presidencia de la República a Cuauhtémoc Cárdenas y, el segundo a Andrés Manuel López Obrador), han reaparecido el usurpador Felipe Calderón y el aún laureado fundador del Movimiento de Regeneración Nacional y de la Cuarta Transformación de la Vida NacionalCalderón participó en la Ciudad de México en el foro América Libre, organizado por una cadena de fuerzas de la llamada Ultraderecha, para reclamar -¡vaya nada más!- que México esté “regresando… a algo que parece democracia, pero no lo es”.
A las afueras del recinto donde se realizó ese evento, ex-trabajadores de la empresa estatal Luz y Fuerza del Centro que él como presidente espurio desapareció por decreto hace 17 años, mandando a la calle a 44 mil electricistas, acudieron a manifestar su añejo repudio; y más tarde a “decapitar” su estatua erigida en lo que fue la residencial presidencial de Los Pinos; misma que ya había sido derribada por el viento y la fuerza de la raíz de un árbol que la desestabilizó.
Los airados ex-trabajadores que en aquel tiempo hicieron múltiples gestiones y protestas que de nada les sirvieron, arrancaron la cabeza de la efigie forjada en lamina, la tiraron varias veces al suelo y la patearon cual pelota.El fundador del Movimiento de Regeneración Nacional y finalmente elegido Presidente de la República en 2018 por arrolladora votación, apareció ante los mexicanos balanceándose en su finca llamada Quinta La Chingada, en Palenque, Chiapas, para presentar su segundo libro después de haber terminado mandato y haberse retirado de la vida pública “para no ser cacique, jefe máximo, ni poder tras el trono”, según asegura.PUEBLO, ha llamado esa obra editorial, y no GLORIA, como en principio había proyectado. Ello porque, explicó, “hasta esa palabra les molesta” a sus malquerientes.
Pondera, sin embargo, que los mexicanos que no se consideran pueblo “a penas son el uno por ciento”.
Su exposición, que duró poco más de una hora y se sigue repitiendo en varias plataformas, fue para resaltar, entre otros temas, la lucha que libró contra la corrupción, principalmente realizada por “los grandes machuchones” que lo atacaron y siguen en ello, dolidos porque perdieron. los enormes negocios que hacían con el gobierno en turno, y por evadir impuestosLas enormes sumas de dinero rescatadas, que antes eran dispendio publicitario, lujos, pagos de altos sobreprecios en medicamentos, construcción de hospitales, cárceles -incluyendo su operación- y muchos más, permitieron, sin tener que elevar impuestos, la realización de programas sociales que han hecho posible un mejor bienestar para los mexicanos.A manera de ejemplo relató que Peña Nieto en materia de publicidad gastó en su primer año de gobierno 80 mil millones de pesos, en tanto que él en ese mismo período solo erogó tres mil millones.
En hechos como ése y otros grandes negocios que les quitó a “los machuchones”, se explica el gran dolor que les aqueja a esos poderosos, y el odio que sienten y transmiten.
Mas se dice feliz de no haber engañado y menos traicionado al pueblo mexicano, al que considera extraordinario y una verdadera potencia cultural y de valores hondamente anclados en su pasado histórico, que le han permitido superar adversidades, en contraste con otros como el vecino del norte, que ahora mismo se hunde en crisis por haber elegido la opción del poder dejando de lado el humanismo que hoy está enarbolando el gobierno de México.
Habrá que leer PUEBLO, para indagar si en efecto consigna pasajes de sus fricciones con los que llama “machuchones”, pues por ahora nos ha dejado ayunos, quizá por mero truco publicitario para que compremos su obra editorial.
Pero, por otra parte, el simple. nombre de su libro encierra múltiples y hasta severos mensajes para quienes se dicen seguidores del Movimiento Social que fundó, y ahora andan tras candidaturas, sin practicar sus principios.





