*¿Y CÓMO VA LA HUELGA EN LA UM?
*MÉXICO EN LA MIRA
*SHEINBAUM: SOBERANÍA PARA UNOS, COMPLICIDAD PARA OTROS.
*MISCELÁNEA POLÍTICA.
Columna Política “Bajo la Lupa”, Por Armando Saavedra (11-V-2026).- Pues igual a como la dejamos el viernes de la semana pasada en que inició el pandemónium de los festejos maternos, en el ejercicio de la máxima presión para obtener los esquilmos, porque lo importante ya está resuelto, la peticiones del sindicato englobadas en sus dos emplazamientos a huelga están prácticamente satisfechos, solo que la dirigencia sindical ha puesto sobre la mesa más pretensiones que rayan en lo ridículo.
Pero además, ya está ocurriendo algo fuera de programa, la rebelión de los dirigentes a la voz del amo, al parecer al jefe del poder ejecutivo estatal se la están saliendo de control y éste ya está sintiendo presiones desde “allá arriba” para terminar el movimiento, pero sus dirigentes otrora obedientes, se dieron cuenta que pueden sacar más de lo planeado de la mejor huelga de los últimos tiempos, aunque para ello ya no sean ciegos obedientes de que los mandó a parar la universidad.
Por otra parte, existe la percepción de que esa desobediencia, obedece a seguir instrucciones de la parentela política del máximo dirigente sindical, socios y compadres, los que también aspiran a sacar raja política del movimiento, la que se manifestaría en la lucha encarnizada que hay por la disputa de la coordinación de la defensa de la 4T, solo hay que observar los acontecimientos de los últimos días, aunque ello implique que los casi dos mil integrantes del sindicato no esté recibiendo sus salarios, circunstancia que propició que los festejos maternos fueran opacados a pesar de la pachanga desayuno que el gobierno estatal les regaló el sábado pasado.
Finalmente, con independencia de las negociaciones que está haciendo la dirigencia sindical con la autoridad universitaria, ésta última ha continuado con el pago de los “gastos de marcha” y el seguro de vida que se adeudan desde administraciones universitarias anteriores a la que encabeza la actual rectora, solo baste preguntarle a quienes dirigieron el movimiento del “Comité Legado Vindicación”, quien ya han estado recibiendo el pago de sus adeudos, pero que no lo quieren decir porque evidenciarían que fueron las primeras beneficiadas, antes que los más antiguos en la deuda.
Ahora, esta semana, el gobernador del estado deberá de intensificar sus gestiones para recuperar el control del movimiento, pero sobre todo, que haya quien le aclare con detalle cuales son las implicaciones a corto, mediano y largo plazo que tendría el que la autoridad universitaria les otorgara los “esquilmos” de los que hemos aquí hablado, porque al gobernador FREDY RAMÍREZ BEDOLLA le peude salir más caro el caldo que las albóndigas, comprometiendo seriamente la estabilidad financiera de la universidad, porque al fin y al cabo, tanto la rectora ÁVILA GONZÁLEZ como el gobernador RAMÍREZ BEDOLLA ya se van el próximo año y dejarían a la michoacana en un pantano financiero si se doblan de última hora. Veremos…
MÉXICO EN LA MIRA
En Washington acaban de escribir un manual de guerra que, disfrazado de estrategia contraterrorista, tiene capítulos dedicados a cada región del planeta. Y entre Medio Oriente, Europa y África, aparece México como protagonista involuntario. No nos ven ya como el “patio trasero” de antaño, sino como campo de batalla donde se libra la guerra contra el narcotráfico convertido en terrorismo.
El documento no se anda con rodeos: si aquí no se combate a los cárteles con la contundencia que ellos exigen, el gobierno estadounidense está dispuesto a hacerlo por su cuenta. La ironía es que, en nombre de la seguridad nacional, nos colocan en la misma categoría que al Qaeda o ISIS, y con ello legitiman la posibilidad de usar drones, marines y sanciones como si se tratara de un frente bélico. Bajo la Lupa, lo que se lee entre líneas es una advertencia disfrazada de estrategia: o México limpia su casa, o Estados Unidos entrará con trapeador y fusil.
Resulta que para Washington, México ya no es el “patio trasero” de siempre, sino el frente de batalla principal en su cruzada contraterrorista. El documento es claro: los cárteles mexicanos no son simples delincuentes, son organizaciones terroristas extranjeras, equiparadas a al Qaeda o ISIS. Y como tales, merecen la misma receta: drones, marines y operaciones con nombre rimbombante. En otras palabras, si aquí no se hace lo “necesario” para combatirlos, allá ya tienen lista la artillería para hacerlo por nosotros.
La narrativa es brutal: los cárteles han “envenenado a millones de estadounidenses” con drogas, armas y tráfico de personas, y ya no se les permitirá operar libremente. Traducido: la paciencia se acabó. El documento advierte que el ejército de EE. UU. está autorizado para detener y destruir operaciones de narcotráfico en la región. No es cooperación, es intervención. Y para darle marco histórico, desempolvan la Doctrina Monroe, aquella vieja fórmula del siglo XIX que básicamente dice: “América es para los americanos… del norte”.
La ironía es que mientras aquí seguimos discutiendo si los cárteles son “empresas criminales” o “fenómenos sociales”, allá ya los pusieron en la misma lista que los yihadistas. Y no lo hacen por amor a la justicia universal, sino porque el fentanilo y la cocaína se han convertido en armas de destrucción masiva en su narrativa. Sí, así lo llaman: WMD. Lo que antes eran bombas nucleares, ahora son pastillas y polvos que cruzan la frontera.
El mensaje implícito es un ultimátum: si México no controla a sus cárteles, Estados Unidos lo hará, con todo el peso de su ejército y su aparato de inteligencia. No es casual que el documento hable de “neutralizar amenazas hemisféricas” y de “no permitir que los carteles operen con impunidad”. La advertencia está escrita con tinta gruesa: o limpian su casa, o nosotros entramos con trapeador y fusil.
En suma, el texto pinta a México no como vecino incómodo, sino como campo de guerra. Y lo hace con la ironía cruel de quien dice defender su patria mientras señala la nuestra como fuente del veneno. Bajo la Lupa, lo que queda claro es que la narrativa estadounidense ya no se conforma con vernos como patio trasero: ahora somos frente de batalla, y la amenaza no es velada, es directa.
SHEINBAUM: SOBERANÍA PARA UNOS, COMPLICIDAD PARA OTROS
En la última semana, la narrativa presidencial se ha envuelto en la bandera de la “soberanía” como si fuera un escudo mágico contra cualquier intromisión extranjera. El detonante: la orden de detención provisional con fines de extradición contra el gobernador de Sinaloa. Claudia Sheinbaum convirtió el episodio en una cruzada discursiva, reinterpretando de manera torcida el tratado de extradición con Estados Unidos y presentando la defensa de un político acusado como si fuera la defensa de la patria misma.
El contraste es brutal. Cuando se trata de Washington, el gobierno mexicano se sube al púlpito y declama independencia con voz solemne. Pero cuando la CIA entrega una lista con más de veinte espías rusos operando en la Ciudad de México, la respuesta es silencio administrativo. Europa expulsó a seiscientos diplomáticos rusos, Estados Unidos cerró consulados, y México, en cambio, autorizó treinta y siete nuevos. El Pentágono lo dijo sin rodeos: “La mayor cantidad de espías militares rusos en el mundo está en México”.
La paradoja se vuelve grotesca: se invoca la soberanía para blindar a un gobernador señalado por la justicia internacional, pero se ignora la soberanía cuando agentes rusos convierten Polanco en un centro de operaciones. La bandera nacional se agita frente a Washington, pero se guarda en el cajón frente a Moscú.
La política exterior mexicana se reduce a un eslogan selectivo: soberanía cuando conviene, complicidad cuando incomoda. En este tablero, México no aparece como árbitro neutral, sino como anfitrión complaciente de la embajada invisible del Kremlin.
En resumen: mientras Europa barre la casa y Estados Unidos pone candados, México abre la puerta y ofrece café. La pregunta no es si hay espías rusos aquí; la pregunta es cuánto tiempo más fingiremos que no los vemos, mientras la soberanía se usa como disfraz para proteger aliados incómodos.
MISCELÁNEA POLÍTICA
*La propaganda oficial insiste en que el gusano barrenador está bajo control, pero la realidad se burla de los boletines: la plaga suma 420 reportes en 48 municipios y ya brincó del ganado a los perros… y hasta a dos humanos en Michoacán. Mientras las autoridades reparten trampas caseras con hígado macerado y prometen moscas estériles como si fueran drones de ciencia ficción, los casos activos siguen multiplicándose. El discurso triunfalista recuerda a quien presume apagar incendios con cubetas de agua, mientras las llamas alcanzan la azotea. La supuesta “erradicación lograda hace 40 años” hoy parece un chiste cruel: el gusano barrenador volvió y se ríe de los comunicados oficiales.
*En el Hospital Civil de Morelia, las cirugías están suspendidas por falta de insumos, según oficio oficial firmado por el propio jefe de cirugía. El drama no es menor: pacientes esperando bisturí mientras las autoridades presumen un sistema “mejor que el de Dinamarca”. Antes, los estados resolvían sus carencias con rapidez; hoy, el centralismo del IMSS-Bienestar obliga a aguardar a que “desde México” decidan si mandan gasas o suturas. El costo de esta migración es quirófanos vacíos y vidas en pausa, prueba de que la retórica nacional no cura la irresponsabilidad local.
*Raúl Morón insiste en rodearse de sombras: este fin de semana se dejó acompañar por Gerardo Fernández Noroña, quien en cada reunión le levantaba la mano como si fuera el “mejor morenista” rumbo a la gubernatura. El detalle no es menor: Morón ya no se conforma con sus viejos aliados de trayectoria cuestionable, ahora recurre a figuras de la élite política nacional, aunque sean de las más polémicas. La estrategia revela más de lo que oculta: promocionar su aspiración con personajes que arrastran expedientes oscuros es como vender confianza con cheques sin fondos. Otra vez aplica el dicho: dime con quién andas y te diré quién eres.
*El ritual de los lunes con la canasta básica se ha vuelto un sketch involuntario: el gobernador presume precios como si fueran logros, mientras que CLAUDIO MÉNDEZ titular de SEDECO pide que no nos burlemos. Pero la realidad es que las diferencias entre municipios son tan mínimas que cualquier ahorro se evapora en el costo del transporte. El consumidor no gana nada, salvo escuchar cifras que no cambian su bolsillo. La política pública debería garantizar estabilidad y acceso cercano, no convertir la despensa en espectáculo semanal. Al final, lo que se vende como transparencia termina siendo un ejercicio burocrático que raya en lo absurdo.
*El presidente municipal de Tuzantla, Fernando Ocampo, pariente del dirigente perredista Octavio Ocampo, entregó seis ventiladores de aspas al Hospital IMSS-Bienestar. El acto fue presentado como gran apoyo, pero la confusión estalló: en contexto hospitalario “ventiladores” se entiende como respiratorios para pacientes críticos. El edil aclaró después que los aparatos eran para mitigar el calor en áreas de trabajo, en una región que supera los 40°C, y denunció carencias graves como laboratorio inactivo y fallas en quirófanos.
*Durante pruebas del nuevo sistema de transporte Morebús, una de las unidades no pudo girar en calles de Villas del Pedregal y terminó subiéndose al camellón de la avenida Samario. El proyecto presume 2.9 mil millones de pesos de inversión, 55 estaciones y 74 unidades, con la promesa de reducir 40% los tiempos de traslado. Sin embargo, el incidente exhibe problemas de planeación urbana: un transporte que se vende como moderno e incluyente, pero que literalmente no cabe en las calles que debería servir. Ver menos



