16 de septiembre del 2026.- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso convertir a Canadá en el primer miembro asociado de la Unión Europea (UE), un gesto llamativo cuando las amenazas del presidente estadunidense Donald Trump acercan a Ottawa a Europa.
Los aranceles de Trump y sus repetidas declaraciones sobre convertir a Canadá en el 51 estado de Estados Unidos han agriado la relación entre los vecinos norteamericanos. Canadá busca reducir su dependencia de Estados Unidos, destino de aproximadamente el 70 por ciento de sus exportaciones, y el primer ministro Mark Carney pidió una “alianza única” con la UE.
En su discurso anual sobre el Estado de la Unión Europea, Von der Leyen dijo que Canadá y la UE se basarán en su acuerdo de libre comercio existente, conocido como CETA, con una “Alianza para el Futuro” más amplia destinada a crear “un espacio común de prosperidad y seguridad económica”.
Presentó esa relación más estrecha como basada no sólo en el comercio, sino también en valores democráticos compartidos.
“Sobre todo, querido Mark, Europa y Canadá creen en la democracia”, le dijo Von der Leyen a Carney, que recibió una ovación de pie en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. Está previsto que se dirija al Parlamento el jueves.
Visas de Trabajo
Un funcionario canadiense familiarizado con las conversaciones dijo a AP la semana pasada que Ottawa estaba explorando vínculos con la UE que podrían quedarse a un paso de la membresía. El funcionario detalló que Canadá buscará un acuerdo que permita a sus ciudadanos vivir y trabajar en Europa sin visados como parte de una asociación estratégica más amplia.
Jonathan Wilkinson, embajador designado de Canadá ante la UE, declaró que Ottawa había discutido la membresía asociada con funcionarios europeos antes del discurso de Von der Leyen y que “sabía que eso era algo que estaba sobre la mesa”. Añadió que Canadá había hablado con la UE sobre una “Alianza para el Futuro” y que funcionarios europeos habían planteado la membresía asociada.
Wilkinson dijo que Canadá no busca la membresía plena de la UE porque eso requerirá ceder parte de su soberanía. En cambio, Ottawa quiere “acercarse tanto como sea posible” al bloque de una manera que fortalezca la soberanía canadiense en lugar de disminuirla, explicó.
La oficina de Carney acogió con satisfacción la propuesta de Von der Leyen, afirmando que Canadá estaba profundizando los lazos con la UE “para fortalecer nuestra soberanía” y apoyó ir más allá de CETA.
Von der Leyen dijo que la asociación ampliada abarcará la manufactura avanzada, la tecnología, la producción de defensa, el Ártico, la energía, los minerales críticos, las baterías, la inteligencia artificial, la computación cuántica, la ciberseguridad y la seguridad económica.
“Esta es una asociación no contra otros, sino por nuestra fuerza común”, resaltó. “En resumen, queremos llevar la relación con Canadá al nivel más alto posible”.
Dado que la posible unión de Canadá a la UE como miembro asociado sería una primicia, no hay un manual sobre cómo funcionará o qué supondrá en la práctica. No está claro quién tendrá que aprobar la membresía, ni cuánto tiempo tardará.
Trump lo tacha como “acto hostil”
Donald Trump insinuó que permitir que Canadá se convierta en miembro asociado de la UE podría ser un “acto hostil”, y amenazó con responder a tal medida con más aranceles contra el bloque europeo.
Trump condicionó su amenaza emitida a la “intención” de los líderes europeos, y afirmó que “si es una buena intención, está bien. Si es una mala intención, pondremos aranceles muy fuertes a Europa”. También insinuó que Estados Unidos podría cortar el comercio con Europa en ciertas áreas.
Trump calificó de “ridícula” la posibilidad de que Canadá se una a la Unión Europea, y describió a su vecino del norte como un “socio comercial terrible”.
Con información de La Jornada





