*Primero quienes han sufrido una injusticia: Torres Piña.
Columna Política “Gotas de Poder”, Por José Cruz Delgado (07-VIII-2026).- El diputado federal con licencia, Ernesto Núñez Aguilar, aspirante a la coordinación por la 4T al gobierno del estado, al igual que todas y todos los demás suspirantes merece piso parejo, así como otros lo han exigido en su momento, la verdad es que ni los medios de comunicación le hemos dado la importancia que merece.
La dirigencia nacional de Morena, le presta más atención a los suyos, y al PVEM que es un gran aliado prácticamente lo desconoce, le falta el respeto, como si Núñez Aguilar no fuera un gran dirigente, y como una vez lo dijo, Morena necesita del verde, y no se equivoca, necesita de todos para ganar, pero su soberbia no lo deja ver más allá.
Si bien es un partido mayoritario, solo no hubiera ganado los espacios que ahora tienen, no fueran mayoría, y el PVEM les garantiza triunfos contundentes. Ernesto Núñez representa garantía de triunfo por su liderazgo y lo ha demostrado a mi largo de su carrera política, el partido creció y lo ha hecho un ganador, así que, señores de Morena dejen la maldita soberbia y denle a cada aliado su lugar.
AGENDA DESDE LAS NECESIDADES REALES DE LA GENTE: TORRES PIÑA……..Tiene razón Carlos Torres Piña, ninguna transformación puede considerarse completa mientras las víctimas continúen enfrentando indiferencia, burocracia o falta de información. Señala que en Michoacán se reciben cada año más de mil 600 solicitudes de queja por posibles violaciones a derechos humanos, además de cientos de expedientes pendientes, lo que obliga a fortalecer la atención, el acompañamiento y la capacidad de respuesta de las instituciones.
Me pareciron muy importante las reuniones que sostuvo con organizaciones defensoras de derechos humanos, liderazgos sociales, representantes del sector productivo, conductores de plataformas digitales y asociaciones civiles, con el propósito de construir una agenda desde las necesidades reales de la gente y no desde la comodidad de los escritorios.
Por el bien de todos, primero quienes han sufrido una injusticia. Escuchar a las víctimas, a las madres buscadoras, a las familias desplazadas y a quienes defienden los derechos humanos no es una concesión: es una obligación ética del servicio público. No puede haber justicia sin sensibilidad, ni autoridad legítima si se abandona a la gente, dijo.
Efectivamente, como lo sostuvo, el humanismo mexicano exige gobernar escuchando al pueblo, atendiendo primero a quienes más lo necesitan y reconociendo que las mejores soluciones nacen del territorio, pues la transformación no se construye sólo desde las instituciones; se construye con las víctimas, los trabajadores, los productores, los pequeños empresarios y las organizaciones que todos los días sostienen a sus comunidades.





