¿Homenaje o capricho arbitrario en Uruapan (Columna Política “Bajo la Lupa”)

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*EL CUENTO DE LA “UNIDAD” Y EL CANIBALISMO GUINDA.
*¿HOMENAJE O CAPRICHO ARBITRARIO EN URUAPAN?
*EL INE Y LAS “PLANCHADAS”: LA COSECHA DE LA DESIDIA.
Columna Política “Bajo la Lupa”, por Armando Saavedra (07-IX-2026).- Mire usted, una cosa es el libreto idílico que se redacta en los escritorios de Palacio Nacional para el aplauso fácil y la liturgia del poder, y otra, diametralmente opuesta y cruda, es la realidad política que revienta en las entrañas de los estados.
Apenas hace unos días, la nota sobresaliente y más cacareada del mensaje presidencial de doña CLAUDIA SHEINBAUM PARDO fue su insistente, casi desesperada afirmación: ¡en Morena y en sus gobiernos no hay divisiones! La señora presidenta se desgañitó asegurando que la Cuarta Transformación marcha en monolítica armonía, sin fisuras ni rencores. ¡Por favor! Menuda fantasía le vendieron a la jefa del Ejecutivo federal o con tremenda ingenuidad pretende dorarle la píldora a los mexicanos, porque bastaron escasas horas para que, aquí mismito en Michoacán, la realidad le propinara una bofetada con tufo a rebelión parlamentaria y a descarnado canibalismo político.
Resulta que en la LXXVI Legislatura del Congreso del Estado, el cacareado informe de labores de la bancada morenista terminó convertido en un sainete de vecindad que echó por la borda cualquier narrativa de fraternidad partidista. Lejos de presumir un trabajo coordinado, el evento exhibió la fractura expuesta del grupo parlamentario. Los diputados SANDRA OLIMPIA GARIBAY ESQUIVEL, JUAN CARLOS BARRAGÁN VÉLEZ y MARÍA ITZÉ CAMACHO ZAPIAIN —plenamente identificados con el establo político del senador RAÚL MORÓN OROZCO— simplemente le hicieron el vacío a su coordinadora, JULIANA BUGARINI TORRES.
Y no se anduvieron con medias tintas ni con eufemismos diplomáticos. SANDRA GARIBAY soltó metralla pura al sentenciar: “No tenemos coordinadora, no nos representa”, acusando a BUGARINI de ser una mera mandadera que sólo atiende a una facción y a los dictados que le giran desde el despacho principal del Ejecutivo estatal. Por su parte, BARRAGÁN no dudó en denunciar que pretendían colgarse medallas ajenas con iniciativas que ellos jamás parieron.
Aunque la coordinadora intentó salir al paso con el gastado sonsonete de que “todas y todos fueron convocados” mientras sus corifeos gritaban “¡Unidad, unidad!”, la ausencia de los moronistas —a la que se sumó también la de la diputada ANABET FRANCO CARRIZALES— dejó en claro que la fracción legislativa está rota, parchada con alfileres y dinamitada por los acuerdos incumplidos que arrastran desde los tiempos de FABIOLA ALANÍS.
Pero si usted creía que el pleito en el Congreso local era el único botón de muestra de la descomposición guinda, se equivoca de cabo a rabo. En otro frente del mismo tablero, los autodenominados “fundadores y puros” salieron a enseñar las uñas y a rasgarse las vestiduras. En conferencia de prensa conjunta, ANA LILIA GUILLÉN, CELESTE ASCENCIO, NETZAHUALCÓYOTL ALANÍS y JOSUÉ CAMPOS, quienes se asumen como los legítimos derechohabientes morales de la candidatura al Solio de Ocampo por haber pegado calcomanías y repartido el periódico Regeneración cuando el partido no tenía un centavo, enfilaron sus baterías contra los punteros de las encuestas.
Con el cuento de la “austeridad franciscana” bajo el brazo, arremetieron contra sus correligionarios mejor posicionados acusándolos de un “dispendio escandaloso”, de repartir despensas, acarrear gente y derrochar millones de pesos en mítines, llamadas y propaganda para inflar su conocimiento ciudadano. La jugada es burda y transparente: como las encuestas de carne y hueso no les favorecen, buscan descalificar en la mesa a quienes sí traen estructura y visibilidad, presentándose ellos como las almas incorruptibles frente a los “advenedizos derrochadores” del régimen.
Así las cosas. Mientras la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM proclama una cohesión de postal, en el territorio los grupos se despedazan a dentelladas limpias. No hay tal unidad. Lo que se vive en Michoacán es el fiel reflejo del polvorín que arde en al menos doce de las entidades donde se avecinan relevos gubernamentales. La lucha por el poder no entiende de devociones doctrinales ni de mandatos presidenciales; entiende de ambiciones, de facturas pendientes y de rencores acumulados. La farsa de la unidad quedó descaradamente sepultada. Al tiempo.
*¿HOMENAJE O CAPRICHO ARBITRARIO EN URUAPAN?
Mire usted, una cosa es guardar el debido respeto a la memoria trágica de quien en vida ostentó la representación popular y otra, diametralmente opuesta, es pretender pisotear el estado de derecho, la legalidad administrativa y cinco siglos de historia patria para saciar pulsiones viscerales o rentabilidades políticas. Lo que hoy ocurre en el corazón de Uruapan rebasa con creces la sensatez elemental que debería imperar en cualquier administración pública seria.
Resulta que, con un desparpajo que raya en el cinismo, el gobierno municipal que encabeza la alcaldesa GRECIA QUIROZ decidió emprender obras frente al emblemático Templo de la Inmaculada Concepción. ¿El propósito? Levantar a marchas forzadas un pretendido monumento en honor al extinto presidente municipal CARLOS MANZO. Pero aquí viene la médula del asunto, esa que a los actuales inquilinos del poder local les produce urticaria: ¿dónde carajos están los permisos, los dictámenes y la elemental observancia a las leyes de patrimonio histórico?
Sencillamente no existen. No los busque usted, porque no los hallará. En una muestra acabada de autoritarismo ramplón, la obra arrancó en la clandestinidad de lonas negras, sin someterse a la votación previa del Cabildo, sin notificar formalmente al Colegio de Arquitectos del Estado de Michoacán —cuyo gremio ya levantó la voz a través del arquitecto ULISES BEDOLLA— y, lo más grave tratándose de una zona protegida, en absoluta rebeldía frente al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El regidor CARLOS SILVA CORTÉS puso el dedo en la llaga durante la sesión de Cabildo: la Plaza Morelos no es un patio trasero ni un solar baldío para ensayar ocurrencias de coyuntura. Estamos hablando del corazón virreinal fundado desde 1533 por FRAY JUAN DE SAN MIGUEL, contiguo a la histórica Huatápera donde expiró don VASCO DE QUIROGA; de un espacio que convive con la estatuaria de don JOSÉ MARÍA MORELOS —esculpida por don JUAN FERNANDO OLAGUIBEL tras el incendio de 1952— y con la Pérgola Municipal de 1953.
Ese suelo sagrado para los uruapenses no le pertenece a ningún grupo político, ni a los aduladores en turno, ni a una administración pasajera. Es el epicentro donde late la vida comunitaria, escenario del Tianguis Artesanal de Domingo de Ramos, del tradicional Festival de Velas y de los más altos actos cívicos y culturales de la Perla del Cupatitzio.
Mutilar esa explanada para erigir una escultura por mero plumazo unilateral no constituye ningún homenaje legítimo; deviene, inevitablemente, en el monumento al ego, a la soberbia y a la violación sistemática de la norma urbana. Si de verdad pretendían rendir un tributo digno y perdurable al desaparecido edil, el camino obligado era el de la transparencia institucional: abrir una consulta ciudadana auténtica, convocar a los colegios de profesionistas, tramitar las licencias federales pertinentes y construir consensos en el cuerpo colegiado del Ayuntamiento.
Hacerlo de espaldas al pueblo, brincándose al INAH y despreciando la normatividad patrimonial únicamente confirma la ligereza con que se gobierna. Porque la ley, aunque a muchos les estorbe en el ejercicio del mando, no es optativa. ¿O acaso en Uruapan el capricho de unos cuantos está por encima de cinco siglos de memoria colectiva? Al tiempo
*EL INE Y LAS “PLANCHADAS”: LA COSECHA DE LA DESIDIA
En el inicio, el oficialismo logró que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación les diera la mayoría calificada en el Congreso con un gran fraude a la ley. A partir de esa artera distorsión constitucional sobre la sobrerrepresentación, la captura y demolición sistemática de los contrapesos democráticos en este país se aceleró sin pudor alguno. No ha sido obra de la casualidad, sino el resultado del avance paciente de un régimen que entendió a la perfección cómo devorarse las instituciones desde adentro.
Primero colonizaron la Suprema Corte de Justicia de la Nación mediante una reforma judicial confeccionada a su medida; sometieron las instancias jurisdiccionales y, hoy, el Instituto Nacional Electoral termina de hincarse ante la consigna política, abriendo de par en par la puerta al fraude electoral más descarado.
Lo que acaba de consumar el Consejo General del INE bajo la batuta de la consejera presidenta, GUADALUPE TADDEI ZAVALA, y consejeras afines como FRIDA GÓMEZ, no resiste el más elemental análisis de lógica ni de vergüenza pública. Resulta que, por mayoría de votos, el árbitro comicial aprobó suavizar los lineamientos rumbo al proceso de 2027 para perdonarle la vida a las célebres “boletas planchadas”. Es decir, determinaron que encontrar papeletas impecables, lisas y sin un solo rastro de doblez dentro de las urnas no será causal suficiente para declararlas nulas ni para dejar de computarlas. ¡Hágame usted el favor!
Tuvo que ser el exconsejero y hoy representante del partido Somos, MARCO ANTONIO BAÑOS MARTÍNEZ, respaldado en el debate por señalamientos de consejeras como RITA BELL LÓPEZ, quien exhibiera con datos duros el tamaño de la maroma gubernamental: la ranura oficial de las urnas mide apenas doce centímetros de largo, mientras que la boleta electoral —una vez desprendida de su talón foliado— tiene unas dimensiones oficiales de veinte por veintiocho centímetros. Con la física y la geometría elemental en la mano, no hay manera humana de introducir esa hoja de papel sin doblarla. Meter una boleta lisa a la urna solo es posible de dos formas: abriendo la caja o introduciéndola antes del inicio de la votación. Es el viejo y hediondo truco del embarazo de urnas, documentado con creces en los comicios federales de 2024 y en la elección judicial de 2025.
Frente a la contundencia de las medidas y la física, la respuesta de GUADALUPE TADDEI ZAVALA no fue jurídica ni técnica, sino una descarada evasiva con tufo a arenga de templete, acusando a la oposición de venir a “insultar” y mandando a MARCO ANTONIO BAÑOS MARTÍNEZ a “ganar votos en el territorio”. El árbitro electoral renunció formalmente a vigilar la limpieza del juego y se puso la camiseta del poder para validar la trampa.
Ahora bien, frente a este atraco institucional, los partidos de la oposición —PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y Somos— pegan el grito en el cielo, anuncian impugnaciones ante un Tribunal Electoral igualmente domesticado y se desgarran las vestiduras denunciando la muerte de la certeza comicial. Pues permítame decirles a estos ilustres próceres que no tienen cara ni autoridad moral para llorar en la mesa lo que fueron incapaces de defender en las urnas.
¿De qué carajos se asustan hoy? En la contienda federal de 2024, esa misma oposición desarticulada, comodina e indolente fue incapaz de cubrir siquiera la totalidad de las casillas en la República Mexicana, dejando desiertas y abandonadas a su suerte cerca del cincuenta por ciento de las mesas de votación. Dejaron el campo libre al mapachismo, le entregaron en bandeja de plata las mayorías al oficialismo y permitieron la colonización de todos los órganos autónomos.
Hoy cosechan con lágrimas su irresponsabilidad, su negligencia y su ceguera política. Cosechen lo votado y lo descuidado. Al tiempo.

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