CDMX, 30 de abril del 2026.- El débil desempeño de la economía mexicana al arranque del año responde a un entorno internacional más incierto que incluye cambios en la política comercial global. Esos cambios ya afectaron al sector manufacturero y pasaron factura sobre las decisiones de consumo y de inversión, planteó Édgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
En este entorno, marcado también por las presiones sobre los precios de los energéticos por el conflicto en Medio Oriente, el objetivo de la administración es proteger los ingresos de las familias mexicanas, por lo que anticipa mantener los mecanismos de apoyo para amortiguar el impacto en los costos de las gasolinas, dijo Amador Zamora.
Esta mañana, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que, en el primer trimestre del año, la actividad económica avanzó 0.2 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado, pero retrocedió 0.8 por ciento si se compara con el trimestre inmediato anterior (octubre a diciembre de 2025).
“Durante el primer trimestre de 2026, la economía mexicana moderó su ritmo de crecimiento, influida por cambios relevantes en la política comercial de Estados Unidos y por el conflicto en Medio Oriente… Estos factores afectaron algunas industrias manufactureras, así como los precios de los energéticos y a ciertas cadenas de proveeduría vinculadas con insumos estratégicos.
“El desempeño responde a diversos factores: los cambios en la política comercial en el ámbito global que han tenido efectos sobre las industrias manufactureras más expuestas e impactos indirectos a lo largo de las cadenas de proveeduría. Además, dichos cambios han generado un mayor grado de incertidumbre que ha incidido sobre las decisiones tanto de consumo como de inversión”, dijo Amador Zamora.
En conferencia, especificó que las actividades primarias (como la agricultura o la pesca, que a tasa anual retrocedieron 0.1 por ciento) se han visto afectadas por la ocurrencia de heladas en el norte del país, lo que ha generado disrupciones en la producción de cultivos como el jitomate, el trigo y diversas hortalizas.
“En cuanto a los cambios en la política comercial de Estados Unidos, si bien se han generado presiones sobre nuestras exportaciones automotrices y la cadena de suministros asociadas con este sector, esta tendencia ha sido compensada por el dinamismo de las manufacturas no automotrices”, abundó el titular de Hacienda.
Apuntó que, en lo que respecta al consumo interno, durante el primer trimestre del año se observaron “signos de cautela”, pero la moderación “está estrechamente vinculada con la incertidumbre del entorno económico internacional… Cerca del 80 por ciento de la reducción en la confianza del consumidor se explica por la percepción de los hogares sobre las condiciones macroeconómicas generales y no por un deterioro de su situación financiera. Esto es consistente con un mercado laboral sólido en el que los salarios reales continúan creciendo y la tasa de desempleo se mantiene en niveles bajos”.
Mantener apoyo a los subsidios
Y para apoyar la economía familiar, abundó Amador Zamora, el gobierno considera que los estímulos fiscales otorgados a los combustibles, que semanalmente cuestan más de dos mil millones de pesos, continuarán toda vez que las finanzas públicas no han tenido un impacto directo.
Estos apoyos consisten en estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicados a las gasolinas y el diésel, mediante los cuales el gobierno reduce el cobro de este gravamen para contener alzas en los precios al consumidor. Este mecanismo se ha mantenido de forma continua en las últimas seis semanas, en un contexto de presiones internacionales sobre los energéticos.
Al detallar que al gobierno el apoyo le cuesta alrededor de dos mil 500 millones de pesos a la semana, el secretario indicó que “el efecto total sobre el balance público ha sido hasta el momento relativamente neutro. Tenemos las condiciones y la solidez fiscal para seguir proporcionando este estímulo a los combustibles que tiene como propósito la economía y el bienestar de las familias mexicanas. No estamos protegiendo al sector gasolinero, sino que nuestra visión es proteger la economía de las y los mexicanos de manera directa e indirecta”.
Economía ejemplar
Interrogado sobre si las acusaciones hechas por el gobierno estadounidense al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y nueve políticos más por presuntos vínculos con el narcotráfico pueden afectar la visión sobre la economía mexicana, Amador Zamora abundó:
“La economía mexicana es una economía abierta, global, diversa, muy competitiva. Es una economía ejemplar, digamos, en el contexto de los países emergentes, es una economía que presenta rasgos de una competitividad muy elevada, de una flexibilidad tecnológica y productiva muy notable”.



