Convocatoria diferida, legisladores aferrados al escaño (Columna Política “Bajo la Lupa”)

0
50
*CONVOCATORIA DIFERIDA, LEGISLADORES AFERRADOS AL ESCAÑO.
*MÉDICOS PATITO, LA PELIGROSA IMPROVISACIÓN EN ZACAPU.
*MISCELÁNEA POLÍTICA.
Columna Política “Bajo la Lupa”, Por Armando Saavedra (05-VIII-2026).- ¡Calma tiradores! Que no cunda el pánico, porque el arranque de mes no trajo la ansiada convocatoria para quienes sueñan con coordinar los comités distritales y municipales de la defensa de la 4T y la soberanía nacional.
La dirigencia insiste en que todo será con calma, aunque lo que más va a incomodar es la regla dorada: los funcionarios públicos, ya sea con cargo administrativo o de elección popular, no tendrán que pedir licencia ni renunciar para entrarle al juego. Vaya contraste con los aspirantes estatales, que sí tuvieron que dejar la silla para lanzarse a la aventura.
El mensaje es claro: paciencia, porque la convocatoria llegará hasta finales de agosto, según lo adelantó CITLALLI HERNÁNDEZ en transmisión en vivo, y no este lunes como se había anunciado. Morena decidió mover las piezas del tablero, aplazando el registro de diputados federales y presidentes municipales, con el argumento de que buscan los mejores perfiles para ganar en todos los frentes.
La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones explicó que ya hubo un registro masivo para las coordinaciones estatales, con casi 300 aspirantes, y que ahora toca cerrar filas en los bloques pendientes. Pero ojo, porque la expectativa estaba puesta en el 3 de agosto, fecha que se había hecho pública, y de pronto se convirtió en humo.
HERNÁNDEZ justificó el cambio como parte de una “nueva etapa” en la conducción del proceso, donde se ajustan las fechas para evitar perfiles incómodos o con antecedentes que puedan generar conflictos. En otras palabras, se busca blindar la selección con filtros de competitividad y paridad de género, aunque eso signifique dejar a más de uno esperando en la banca.
Mientras tanto, en el Palacio de San Lázaro, RICARDO MONREAL levanta la voz con una propuesta que suena a salvavidas para los legisladores: que los diputados que busquen reelegirse no tengan que separarse del cargo. El argumento es práctico: si se van, se interrumpe el trabajo legislativo y se complica la aprobación de los asuntos pendientes.
Y vaya que hay pendientes, porque la agenda del próximo periodo ordinario trae al menos veinte temas de urgencia. MONREAL recordó que ya 41 de los 253 diputados morenistas han pedido licencia en distintos momentos, y que un mayor número buscará repetir en 2027. Si se obliga a todos a dejar el cargo, la bancada quedaría parchada y con suplentes inexistentes en algunos casos.
El coordinador parlamentario advierte que la convocatoria para la reelección de legisladores también se lanzará a finales de agosto, justo antes del inicio del nuevo periodo de sesiones. Y aquí aparece la paradoja: mientras se pide calma a los aspirantes municipales y distritales, se busca que los legisladores puedan seguir en funciones sin despeinarse.
MONREAL lo plantea como una medida para evitar obstáculos en la aprobación de la agenda y mantener la maquinaria legislativa en marcha. Además, recuerda que la reelección de diputados y senadores será posible por última vez en 2027, porque la reciente reforma constitucional la cancela a partir de 2030.
El escenario, entonces, es de doble carril: por un lado, la dirigencia de Morena aplaza convocatorias para afinar perfiles y evitar tropiezos; por el otro, se abre la puerta a que los legisladores se mantengan en sus cargos mientras buscan repetir. La militancia deberá cerrar filas, como pidió CITLALLI, pero también aguantar la respiración mientras se define si las reglas serán parejas para todos o si habrá privilegios para quienes ya están en la nómina legislativa. Lo cierto es que la calma que se pide desde la dirigencia contrasta con la ansiedad de quienes ven pasar los días sin convocatoria y con la presión de un calendario que no perdona.
En resumen: calma tiradores, porque las convocatorias llegarán, pero no al ritmo que muchos esperaban. Morena juega con los tiempos, ajusta las reglas y busca blindar sus procesos, mientras MONREAL defiende la continuidad legislativa como si fuera cuestión de supervivencia. El reloj avanza hacia finales de agosto, y ahí veremos si la calma se convierte en disciplina o en frustración.
MÉDICOS PATITO, LA PELIGROSA IMPROVISACIÓN EN ZACAPU
El anuncio oficial resuena festivo: la sede Zacapu de la Universidad Nacional Rosario Castellanos incorporará las carreras de Medicina y Enfermería, con la promesa gubernamental de colocar a Michoacán a la vanguardia. Sin embargo, tras la narrativa triunfalista del Ejecutivo estatal y las autoridades educativas, se asoma un proyecto sostenido por la improvisación que pone en riesgo algo sagrado: la vida y la salud de la población.
Fundar una facultad de medicina no es equivalente a levantar aulas y colgar una placa; la formación de un profesional de la salud exige un ecosistema académico y hospitalario sumamente riguroso que la realidad demográfica, presupuestal y de infraestructura de Zacapu sencillamente no posee.
Para dimensionar el tamaño de la ocurrencia, basta mirar la referencia obligada en la entidad: la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. La Casa de Hidalgo sostiene su prestigio en una plantilla superior a los trescientos docentes —entre médicos especialistas, subespecialistas y científicos de tiempo completo—, un catálogo de laboratorios integrales de ciencias básicas y, fundamentalmente, un tejido de unidades docentes hospitalarias acreditadas ante el Consejo para la Acreditación de la Educación Médica. Frente a ese estándar, la propuesta en Zacapu se desmorona en su primer contacto con la realidad.
La primera gran grieta es la imposibilidad de integrar un cuerpo docente calificado. En un municipio con una cabecera de apenas 55 mil habitantes, el padrón de especialistas es sumamente reducido. Si a este limitante geográfico se le suman los raquíticos tabuladores salariales que caracterizan a la institución organizadora, la pregunta es obligada: ¿qué médico especialista con práctica consolidada dejará su consulta o sus guardias para impartir cátedra por honorarios castigados? El riesgo inminente es abarrotar los salones con instructores improvisados y sin las credenciales idóneas.
A esto se añade la ilusión de los supuestos campos clínicos integrados dentro del propio campus. En la praxis médica, pretender sustituir la inmersión hospitalaria real con simulación universitaria es una absurda aberración. Un estudiante no aprende a salvar vidas en escritorios teóricos; requiere la vivencia diaria en hospitales de segundo y tercer nivel, con salas de urgencias activas, quirófanos en servicio y diversidad de patologías. Zacapu no dispone de la infraestructura de salud necesaria para absorber el flujo de alumnos que exigen el internado de pregrado, el servicio social y las rotaciones supervisadas.
Lanzar al mercado laboral a jóvenes con una formación tan deficiente genera dos víctimas inmediatas: el paciente y el propio egresado. En la medicina privada, la reputación de la facultad de origen y el rigor de la práctica clínica son el primer filtro de confianza; resulta imposible no preguntarse si habrá algún ciudadano dispuesto a consultar o poner la vida de su familia en manos de profesionales graduados en un esquema tan endeble.
Ante el previsible rechazo del sector privado y de las grandes instituciones, el propio Estado se verá obligado a contratar a sus egresados para cubrir vacantes en zonas marginadas, institucionalizando así una medicina de segunda clase para los sectores más vulnerables. Política pública que improvisa en educación médica es política pública que condena al ciudadano a la negligencia. Abrir matrículas masivas para abultar estadísticas sin garantizar calidad es una irresponsabilidad criminal. Con la salud de los mexicanos no se vale jugar produciendo médicos patito.
MISCELÁNEA POLÍTICA.
*** Los seguidores de RAÚL MORÓN se sulfuran cada vez que se le exhiben sus tropiezos, como si señalarle fuera pecado, cuando en realidad el profe acumula metidas de pata con disciplina. El dirigente del Verde, ERNESTO NÚÑEZ AGUILAR, lo resumió sin rodeos: con MORÓN nunca hubo apertura ni reciprocidad, y por eso se acabó la relación. Hace tiempo lo impulsó como carta fuerte, pero el episodio de CARLOS MANZO volteó la jugada. Desde entonces, NÚÑEZ reclama que el Verde dio cobijo y respaldo, pero no recibió ni un gesto de gratitud. La política, dijo, no es un “hazle como quieras”, sino un compromiso que se cuida como matrimonio. Ante la cerrazón, decidió lanzarse por su cuenta, consciente de que puede perder, pero sin chantajes. Su apuesta es clara: si el Verde vale pocos o muchos puntos, que se le reconozca ese peso en cualquier coalición. En pocas palabras, MORÓN perdió un aliado por soberbia y NÚÑEZ ganó cancha para jugar solo.
*** Más de 25 exalcaldes de distintos partidos se alinearon con RAÚL MORÓN en su “convención estatal” del 2 de agosto, como si la convocatoria fuera un papel decorativo. Ahí estuvieron nombres de todos los colores, desde YACER CASTRO hasta HERIBERTO AMBRIZ, en un desfile que parecía más catálogo de municipios que reunión política. El detalle es que la propia convocatoria prohíbe la presencia de funcionarios en actos de defensa de la 4T, pero al profe y sus huestes les importó un cacahuate. Se llenaron de aplausos y discursos, mientras la regla quedaba hecha trizas. No es que uno traiga consigna contra MORÓN, pero la torpeza es reincidente: organiza eventos con bombo y platillo y olvida que la normatividad no es opcional.
El resultado: un acto que presume músculo político, pero exhibe descuido legal. En resumen, el profe suma apoyos, sí, pero también acumula errores que lo dejan mal parado frente a la propia narrativa que dice defender.
*** ROLDÁN ÁLVAREZ AYALA salió a defender a su hermano, el célebre R‑1, con una declaración que huele más a radiografía política que a súplica familiar. Según él, la detención no fue producto de la justicia, sino de la presión por cerrar un expediente incómodo y mediático. Entre líneas deja caer la bomba: que el caso se usó como herramienta para golpear a MORENA, aunque su hermano nunca militó ahí. El señalamiento es delicado porque sugiere que el proceso judicial se convirtió en un espectáculo para tranquilizar a la opinión pública y dar la impresión de eficacia. En ese escenario, el R‑1 aparece como chivo expiatorio “perfecto”: figura conocida, caso sonado y perfil que encaja para cargar con la culpa. La justicia, dice ROLDÁN, tendrá la última palabra, pero la sospecha queda sembrada: ¿se busca verdad o se busca cerrar el capítulo a cualquier costo? Lo grave es que, si la segunda opción domina, el sistema judicial se convierte en actor político y no en árbitro imparcial.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí