CDMX, 02 de septiembre del 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que actores del gobierno de Estados Unidos buscan debilitar a administraciones de otros países que defienden sus soberanías e influir en las elecciones.
Asimismo, reconoció que lo más difícil que ha enfrentado en casi dos años de gobierno, ha sido la relación con el vecino del norte. “Ha sido compleja la relación con Estados Unidos. Hemos buscado una buena relación pero ha habido momentos de dificultades, vamos a ponerlo así”.
Cuestionada en la mañanera de este miércoles sobre si los recientes comentarios del director de la Administración para el Control de Drogas (DEA) estadunidense, Terry Cole, en favor del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, a quien se refirió como un “socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos”, representaban un respaldo directo en favor del funcionario con miras al relevo presidencial de 2030, la mandataria señaló que existe unidad en el gabinete de seguridad.
“Ellos buscan de una u otra manera debilitar a los gobiernos, éste es uno de sus objetivos, y particularmente gobiernos independientes que defendemos la soberanía, dividirnos internamente. Es una de sus estrategias, no de ahora, de siempre: generar divisiones al interior del gabinete de seguridad, del gabinete federal. Son tácticas que usan ellos de injerencia”, respondió a la interrogante.
Sin embargo, acotó, “se topan con pared porque el gabinete de seguridad del gobierno de México tienen una coordinación y una unidad enorme. El general secretario (Ricardo Trevilla), el almirante secretario (Raymundo Pedro Morales), Omar (García Harfuch), la secretaria de Gobernación (Rosa Icela Rodríguez) y la Consejera Jurídica (Luisa Alcalde) que son las principales instituciones que participan en el gabinete; pero principalmente las tres instituciones de seguridad como tal tienen una coordinación extraordinaria y mucha colaboración, mucho entendimiento, no hay divisiones al exterior”.
La jefa del Ejecutivo sostuvo que en Estados Unidos “piensan que por hablar bien de uno y mal de otros —funcionarios del gobierno federal mexicano— van a generar al interior división; pero fracasan en eso, porque no lo logran, porque hay mucha coordinación y mucho patriotismo de todos de la defensa de México.
“Y ellos, recuerden, que están en elecciones, en noviembre, y usan muchas veces a México como parte de su elección. Como hemos dicho: que se ocupen de los asuntos de allá, acá nos ocupamos nosotros de los asuntos de acá. Y nos coordinamos, como lo hemos hecho hasta ahora que ha habido muy buena coordinación. Y ellos también han entendido nuestra posición soberana, lo ha dicho el secretario de seguridad de Estados Unidos: ‘Respetamos la decisión de México de mantener su soberanía’. Y en ese marco nos estamos coordinando.
—¿No considera que (las afirmaciones de Cole) sean un voto por el secretario (García Harfuch) —se le insistió.
—No, lo que buscan es… y también influir en las elecciones nuestras, pero es un asunto de siempre. Y nada más nosotros tener claridad de ello, no hay división ni problemas, ni si hablan bien de uno y mal de otro generan problemas internos entre nosotros.
“Los resultados que tenemos, de 51 por ciento de reducción de homicidios, no se podrían tener si no hay coordinación del gabinete de seguridad; y con la fiscalía también, porque aunque es autónoma, hay mucha coordinación y colaboración en todo lo que tiene que ver con la delincuencia organizada y otros delitos”.
Más adelante, a pregunta sobre cuál ha sido la parte más difícil que ha enfrentado en casi dos años de gobierno, Sheinbaum Pardo indicó que “ ha sido compleja la relación con Estados Unidos. Hemos buscado una buena relación pero ha habido momentos de dificultades, vamos a ponerlo así”.
Por ejemplo, dijo, el tema de los aranceles o cuando el Departamento de Justicia señaló a diez funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, de presuntos nexos con el crimen organizado.
Con información de La Jornada





