29 de julio del 2026.- Entre 2020 y 2050, América Latina tendrá 38,3 millones de personas menos en edad escolar.
La caída de la natalidad modificará la demanda de docentes, las necesidades de infraestructura y la distribución de los recursos educativos. Así lo señala un estudio de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La fecundidad en la región pasó de 5,8 hijos por mujer en 1950 a 1,8 en la actualidad. Entre 2018 y 2023, los mayores descensos en el número de nacimientos se registraron en Argentina, Costa Rica, Chile y Uruguay.
Los efectos de este declive llegarán primero a la educación infantil. Después, a la primaria y, finalmente, a la secundaria.
El informe subraya, sin embargo, que menos estudiantes no significa necesariamente menos necesidades educativas.
En América Latina, solo el 72% de la población en edad de asistir a la educación infantil está escolarizada. Y alrededor del 41% no termina la secundaria.
Por eso, una menor matrícula no debería traducirse automáticamente en cierres de escuelas o recortes presupuestarios.
Los recursos disponibles podrían utilizarse para reducir el número de estudiantes por aula, ampliar la cobertura y fortalecer la educación.
El estudio estima que el cambio demográfico podría liberar, hacia 2050, alrededor del 30% de los recursos financieros que actualmente se destinan a cada nivel educativo, si se mantiene el gasto por estudiante.





