CDMX, 28 de mayo del 2026.- Cada vez más mexicanos obtienen un sueldo que les permite adquirir la canasta básica de consumo, como resultado del incremento del poder adquisitivo de sus ingresos, aumento que supera en varios puntos a la inflación, de acuerdo con un reporte oficial publicado este miércoles.
La población en condición de pobreza laboral, esto es, que con sus ingresos no logran adquirir la canasta básica, cerró el primer trimestre del año en su nivel más bajo desde que hay registros, confirmó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Lo anterior fue resultado del aumento en los ingresos laborales reales –el poder adquisitivo del salario una vez descontado el efecto de la inflación–, precisó el organismo.
De acuerdo con los datos, al concluir el primer trimestre de 2026, la población que se encuentra en esta situación a escala general fue 30.7 por ciento, que es el nivel más bajo desde que comenzó la serie, en 2005.
Esto implicó la reducción de 3.2 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año pasado, así como la disminución de 1.6 puntos porcentuales si se compara con el trimestre inmediato anterior (de octubre a diciembre de 2025).
La medición considera el costo de la canasta básica del Inegi, no de otras, como la de Profeco. El organismo también divide la pobreza laboral en los ámbitos urbano y rural.
Según las estadísticas, en áreas urbanas, la población en pobreza laboral se ubicó en 26.9 por ciento, lo que significó la disminución de 2.8 puntos porcentuales a tasa anual y de 1.2 en la comparativa secuencial.
En cuanto a las zonas rurales, la proporción de las personas en esa situación alcanzó 44.2 por ciento, es decir, reducción de 3.8 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2025 y de 2.4 contra el último cuarto del año pasado.
En ambos casos (urbano y rural), el porcentaje alcanzó su nivel más bajo, de acuerdo con la información del Inegi.
Las entidades federativas con mayor porcentaje de población en situación de pobreza laboral durante el primer trimestre de 2026 fueron Chiapas, Oaxaca y Guerrero, con 60.8, 52.7 y 47.7, respectivamente. Las de menor proporción fueron Baja California Sur, Baja California, Colima y Quintana Roo, con 14.1, 16.3, 19.9 y 19.9 por ciento, en ese orden.
El Inegi refirió que la baja en la pobreza laboral se dio a la par del incremento del ingreso laboral real per cápita tanto a escala nacional como en los dos ámbitos de residencia, al mismo tiempo de aumentar para los géneros femenino y masculino, en condiciones laborales y en todos los estratos económicos.
Precisó que el ingreso laboral real per cápita a escala nacional presentó alza anual de 7.4 por ciento, al pasar de 3 mil 402.79 a 3 mil 653 pesos al mes.
Durante este mismo periodo, este indicador en el ámbito urbano se incrementó en 6.8 por ciento anual, al pasar de 3 mil 838.59 a 4 mil 99.58 pesos al mes, y en el medio rural se observó el alza de 7.4 por ciento, toda vez que pasó de mil 948.63 a 2 mil 93.45 pesos al mes.
En tanto, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada a escala nacional fue de 8 mil 110.67 pesos al mes.
Las mujeres ocupadas reportaron un ingreso de 7 mil 126.15 pesos, y los hombres, de 8 mil 795.62, lo que supuso incrementos de 7.7 y 4.7 por ciento, respectivamente, a tasa anual.
Con información de La Jornada





