- El candidato petrista había pedido impugnar 33.000 mesas electorales y ha denunciado injerencia extranjera.
- El ultraderechista De la Espriella obtuvo el 49,78% del escrutinio.
24 de junio del 2026.- El candidato de izquierda Iván Cepeda ha reconocido este miércoles su derrota en las elecciones presidenciales del pasado domingo en Colombia y ha aceptado el triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien le ganó por menos de un punto porcentual de diferencia, con el 49,8% de los votos. Sin embargo, el líder del Pacto Histórico ha
“Como candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la vida, como lo anunció oportunamente y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado de dicho proceso, que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la republica”, ha afirmado Cepeda en un discurso a la nación. Asume su derrota en un “acto de responsabilidad democrática y para contribuir a la convivencia, la paz y el diálogo entre los colombianos”, ha dicho.
El líder había adelantado que no aceptaría su derrota hasta que las autoridades electorales verificaran el recuento, pero la registraduría nacional colombiana confirmó el martes que el recuento definitivo de los votos coincidía con el recuento provisional, avalando la victoria del líder de Defensores de la Patria. Asimismo, tras conocer los resultados preliminares el candidato petrista pidió impugnar 33.000 mesas electorales de las 122.000 instaladas durante la jornada electoral y se refirió al preconteo como un dato “aún no oficial ni vinculante”.
Denuncia injerencia de EE.UU.
Aunque acepta su derrota, Cepeda también ha insistido en su denuncia de injerencia extranjera en los comicios y ha apuntado directamente a Estados Unidos. Sin embaergo, los observadores internacionales han felicitado a Colombia por la celebración de unos comicios transparentes, eficaces y “con gran independencia”
“Denunciamos la abierta e indebida injerencia extranjera en los asuntos internos de Colombia, particularmente las intervenciones realizadas desde el Gobierno de Estados Unidos y, en particular, las intervenciones del presidente Donald Trump a favor de la candidatura de Abelardo de la Espriella”, ha afirmado Cepeda, que también ha denunciado la “compra masiva de votos” en la campaña del candidato ultraderechista.
Estas acusaciones también las había lanzado Petro, que el martes insistió en que se había producido “una clara y confesa intervención extranjera” por parte de Estados Unidos e insinuó que las elecciones deberían ser anuladas. “La intervención directa del presidente Donald Trump anula las elecciones en Colombia, si atendemos los tratados internacionales que cobijan las naciones, incluida la ONU y la OEA, y nuestra propia constitución ¿por qué no se pronuncian?”, dijo Petro el martes, en un mensaje publicado en X.
El día de los comicios insistió en esperar al escrutinio definitivo, aunque aseguró que “obedecía” a los jueces. En el sistema colombiano, primero se conoce el preconteo, un proceso provisional con datos que salen de las mesas electorales y, unos días más tarde, se conoce el escrutinio oficial, el único proceso con validez jurídica.
Una victoria por la mínima
Cepeda ha subrayado que estos comicios han mostrado una diferencia “extraordinariamente estrecha” entre las dos opciones que disputaban la Presidencia, con menos de un 1% de diferencia entre ambas candidaturas. Es un resultado que, para el candidato petrista, refleja la “magnitud del debate nacional” y la “enorme responsabilidad” que tienen “todos” frente al futuro del país.
En esta cita electoral Colombia decidía entre dos modelos de país radicalmente opuestos. Mientras que el candidato izquierdista defendía la continuidad de las políticas iniciadas por Gustavo Petro, el ultraderechista De la Espriella plantea un nuevo modelo con el que busca trasladar su éxito empresarial a la gestión de Colombia, con el foco puesto en combatir la inseguridad.
El líder de Defensores de la Patria no tardó en proclamarse vencedor en cuanto empezaron a conocerse los primeros resultados. De la Espriella anunció el comienzo de “una nueva etapa” en Colombia, donde se ha comprometido a crear lo que llama la “Patria Milagro”.





