CDMX, 08 de abril del 2026.- El informe del Comité contra la Desaparición Forzada (CDF) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de esos crímenes en México “tiene otra orientación, que es criticar al gobierno” del país y llevarlo ante la Asamblea General, aseveró la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Consideramos que, dado que estamos atendiendo el tema, (eso) no tiene cabida”, acentuó.
Rechazó esos “motivos” al argumentar que su gobierno trabaja para combatir ese delito y para dar verdad y justicia a las familias de las miles de personas desaparecidas.
En la mañanera de ayer la mandataria fue interrogada sobre el rechazo de su administración al informe, en el que el comité concluyó que “existen indicios fundados de que en México se han cometido y se siguen cometiendo desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad, basándose en su evaluación de que se han producido múltiples ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil en diferentes momentos y partes del país”.
Por ello, solicitó que el secretario general de la ONU, António Guterres, remita la situación a la Asamblea General, para que ésta considere medidas destinadas a apoyar al Estado mexicano en la prevención, investigación, castigo y erradicación de este delito.
“No sólo dice eso el reporte, dice muchas más cosas. Si lo único que concluyera fuera: ‘¿cómo apoyamos?’. Ah, bienvenido, adelante; aun cuando no estemos de acuerdo en algunos temas. No, el documento tiene otra orientación: de llevar al consejo (Asamblea) de Naciones Unidas este tema en contra del gobierno de México. Eso ya es otra cosa. Cuando el gobierno de México si algo ha estado haciendo, es atender este tema”, reviró.
La jefa del Ejecutivo puntualizó que haber rechazado el informe no es una decisión política, sino que se basa en un sustento técnico-jurídico como el que el comité no haya tomado en cuenta los avances contra ese flagelo entre 2018 y 2026, además de que se “extrapoló” un análisis de casos suscitados de 2009 a 2017 (etapa de la llamada guerra contra el narco) en cuatro entidades (Veracruz, Coahuila, Nayarit y Jalisco) a la situación actual, con lo que consideró que el Estado sigue cometiendo desapariciones forzadas.
“Este comité dice: ‘todo es lo mismo’. Entonces decimos: ‘no, perdón, no es lo mismo’”, apuntó al garantizar que quienes hoy están al frente del gobierno lucharon contra las desapariciones forzadas que se cometieron durante la guerra sucia en el país y durante la guerra contra el narcotráfico.
A pregunta sobre si su administración admitiría que las desapariciones forzadas en México pueden considerarse crímenes de lesa humanidad, Sheinbaum refutó: “Es que es distinto. Un crimen de lesa humanidad, dicho por Naciones Unidas ‘es aquel que se perpetra desde el Estado’. Así está la definición, no es una definición mía”.
Remarcó que se debe diferenciar entre las desapariciones forzadas como una práctica del Estado y las desapariciones cometidas por integrantes del crimen organizado.
“Es que no es lo mismo. No se niega el delito y se atiende, y claro que queremos erradicar la desaparición en nuestro país; y estamos trabajando con los colectivos y estamos haciendo las búsquedas y dando recursos.”
Caso de Bermúdez Requena, un ejemplo
Aprovechó una pregunta sobre la acusación por desaparición forzada contra el ex secretario de Seguridad de Tabasco Hernán Bermúdez Requena para ejemplificar las acciones de las autoridades contra quienes son presuntos responsables de ese delito.
“¿Por quién es acusado de desaparición forzada? Por el Estado mexicano. Quiere decir que el gobierno de México, los estados de la República, están atendiendo un caso tan delicado como éste, donde a alguien que fue funcionario público se le acusa de este delito.”
Enfatizó que el Estado mexicano “existe y no está rebasado. Y se actúa en un fenómeno, una situación, delitos que se presentaron, además, a partir de la guerra contra el narco y el fortalecimiento de ciertos grupos delictivos en aquella época (de Calderón) que cometen este tipo de delitos y otros vinculados



