Columna Política “Polémica”, por Arturo Hernánez Tovar (07-IX-2026).- “Que nadie se equivoque. Aquí no hay divisiones. No hay rompimiento. Lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad. Lealtad a los principios”.
Con énfasis acentuado, tomando respiración y haciendo breve pausa, habló así la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al rendir su Segundo Informe de Gobierno en Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo Federal.
Se tomó ésa, como la parte medular de su mensaje político, y ha sido el principal tema de conversación de tal acontecimiento.Es de ponderarse que sus palabras fueron dirigidas para hacerse escuchar tanto más allá de la frontera (norte en especial), como en todos los rincones del país y, desde luego en el interior del Movimiento de Regeneración Nacional convertido en la Cuarta Transformación de la Vida Nacional, para ahorrarles esfuerzos inútiles a quienes promueven, alientan y hasta celebran por anticipado las divisiones en MORENA desde más allá de la frontera, como dentro del país e incluso desde el interior del propio movimiento que llevó a regir los destinos de México primero a Andrés Manuel López Obrador y luego a Claudia Sheinbaum.
Es de suponerse que la Presidenta al elaborar esa parte de su mensaje, no estaba como científica especializada en Física, pensando en ecuaciones, fórmulas algebraicas y de cálculo integral, sino en las operaciones básicas de matemáticas donde, como sabemos, también hay suma, resta y multiplicación, que por cierto resultan necesarias también a la hora de hacer política y calcular resultados a tiempo, para que lo que se construye no se derrumbe, y resista incluso vendavales.Y por si no se hubiese comprendido lo necesario, al día siguiente machacó que su relación con su antecesor es de respeto, porque “él está ya retirado de la vida pública…, dedicado a la reflexión, al pensamiento”.
Alertó si, que los insidiosos promueven desde afuera y desde dentro la división de MORENA, incluso llenando de halagos a unos destacados funcionarios y atacando al gobierno. Pero ello, -advirtió con seguridad- topará con pared, como ha sido hasta ahora en su mandato.
Más aún, comprometió que mientras tenga el honor de ser Presidenta, defenderá “con toda firmeza la soberanía, dignidad e independencia de México”
Ciertamente, en sus casi dos años de mandato así lo ha hecho ante constantes presiones del gobernante del país del norte. Con inteligencia, aplomo y cabeza fría, ha sabido mantener y afirmar el rumbo de México por buen derrotero que le ha ganado el apoyo de más del 70% de los mexicanos, superior aún a los votos que tuvo en urnas.
Está a sólo un tercio de su mandato y en la antesala de una elección intermedia que, si bien no denota representar serios riesgos de pérdida de apoyo electoral, dado que la oposición no ha logrado reponerse de la contundente derrota, sí en cambio podría dejar divisiones al interior de MORENA desde este tiempo en que elige por encuesta a quienes serán coordinadores de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía para luego ser eventualmente lanzados como candidatos a las gubernaturas y otros cargos de representación popular.Que también esos aspirantes no se equivoquen, que a ellos está enfocado por igual el altoparlante con el mensaje de la mandataria que es responsable asimismo de mantener avante el conglomerado electoral mayoritario que cambio el rumbo de México para reorientarlo al camino del desarrollo social, del que lo apartaron en las últimas décadas los gobiernos neoliberales que tuvieron como sello el saqueo y la abierta corrupción que llevó a la ruina al pueblo, en tanto que la riqueza fue concentrada en algunos cuantos.
Si la visión y las convicciones democráticas no les alcanzan, por olvidadizos o por no haber participado en la cruenta lucha para llegar a la llamada Cuarta Transformación, los contendientes en este ensayo democrático electoral por encuesta, podrían en el futuro cercano ser tildados como quienes si se equivocaron y no escucharon el mensaje de que no hay divisiones y, se supone, solo sumas, multiplicaciones y restas, si es muy necesario.





