*MORELIA: MODERNIDAD CONSTRUIDA SOBRE TRONCOS.
*MISCELÁNEA POLÍTICA.
Columna Política Bajo la Lupa”, Por Armando Saavedra (23-VIII-2026).- En Morelia, el progreso se vende como modernidad, pero se cobra en troncos. El carril confinado del llamado Morebús avanza con maquinaria y policías, mientras más de 600 árboles adultos caen uno tras otro en la avenida Madero.
El discurso oficial habla de movilidad, de teleféricos futuristas y de inversión millonaria, pero la realidad es más simple: un ecocidio disfrazado de obra pública. Los vecinos de Tres Puentes lo dijeron sin rodeos: no se oponen al desarrollo, se oponen a la destrucción.
CLAUDIA ÁLVAREZ acusó al gobernador ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA y al alcalde ALFONSO MARTÍNEZ de anteponer intereses económicos sobre la vida verde de la ciudad. Cada árbol adulto derribado es un microclima perdido, un filtro de agua menos, un hogar de aves borrado. La compensación oficial suena a burla: plantar diez o veinte arbolitos por cada ejemplar talado. Como si la naturaleza funcionara con matemáticas de escritorio. Un árbol joven tardará décadas en ofrecer lo que uno maduro daba ayer.
La protesta no es menor. Ambientalistas, animalistas y ciudadanos se plantaron frente a la maquinaria. El gobierno respondió con policías vestidos de civiles, encapsulando manifestantes y formando vallas humanas para proteger las retroexcavadoras. La escena parece sacada de un manual de represión preventiva: ciudadanos gritando “¡No provoquen!” mientras los uniformados sin uniforme los enjaulan.
El mensaje es claro: el proyecto va, con o sin consenso, con o sin árboles. MARÍA BELÉN ORTEGA, de la Fundación Medio Ambiente Sin Fronteras, lo llamó por su nombre: ecocidio. Los árboles que caen no son simples adornos urbanos, son infraestructura natural que regula la temperatura hasta ocho grados, que limpia el aire y que sostiene la vida de especies endémicas. Cortarlos es borrar décadas de equilibrio ecológico en cuestión de horas.
El gobierno, por su parte, se defiende con la retórica de la compensación ambiental. Miles de árboles serán plantados, dicen. Pero plantar no es lo mismo que preservar. La reforestación es necesaria, sí, pero no puede usarse como licencia para arrasar lo que ya existe. La verdadera sostenibilidad no consiste en sembrar promesas, sino en defender lo que tenemos. Y cuando la inconformidad crece, aparece la narrativa oficial para descalificarla.
JESÚS MORA, dirigente estatal de Morena, asegura que las protestas tienen “trasfondo político” y que forman parte de una “campaña de desinformación con que la derecha busca desestabilizar el proceso de transformación”. Como si exigir que no se talen 613 árboles fuera pecado partidista. El argumento es tan débil como recurrente: cuando la ciudadanía protesta, se acusa de manipulación política; cuando guarda silencio, se presume consenso. En ambos casos, el gobierno gana.
La contradicción es evidente: mientras la secretaria de Medio Ambiente municipal, GUADALUPE DÍAZ CHAGOLLA, en conferencia el pasado 18 de agosto, confirmó que serían retirados 613 árboles y que la compensación será de 12 mil 260 ejemplares, el gobierno estatal asegura que serán menos de 50 los talados, que el resto se reubicará y que además se plantarán 32 mil árboles como acto de remediación.
¿A quién le creemos? La desinformación no proviene de los medios de comunicación, sino de los propios niveles de gobierno que no logran ponerse de acuerdo y que, además, se niegan a transparentar los estudios de factibilidad e impacto ambiental. Una cosa es tener dichos estudios y otra que estén bien hechos y fundados. Difícilmente un empleado del propio gobierno dictaminará en contra del interés de la administración que le paga su salario. De ahí la necesidad de que se hagan públicos.
Ya hay más de 55 mil firmas que apoyan la protesta en contra del ecocidio. ¿Las ignorará el gobierno? Seguramente, ya ha demostrado que le importan poco lo que piensen los ciudadanos. El Morebús presume inversión conjunta de 2 mil 900 millones de pesos, sin deuda pública, con operación prevista para 2027. Suena a modernidad, a transporte digno, a ciudad del futuro. Pero detrás de la propaganda hay un costo ambiental inmediato y un costo social que se mide en represión.
El progreso no debería construirse sobre la tala indiscriminada ni sobre la criminalización de la protesta. La ironía es brutal: un partido que nació con la bandera de la justicia social ahora acusa de “trasfondo político” a quienes se atreven a cuestionar sus obras. El Morebús será, sin duda, un sistema moderno. Pero la modernidad no se mide en carriles confinados ni en teleféricos colgantes, se mide en la capacidad de una ciudad para crecer sin destruir su entorno. Y Morelia, con esta obra, está demostrando que el progreso puede ser tan depredador como el atraso.
MISCELÁNEA POLÍTICA
*** El refrán aplica con precisión: para tener la lengua larga hay que tener la cola corta. Y es que a partir de septiembre se le viene el mundo encima al director de la Facultad de Derecho de la UMSNH, SERGIO CARMELO DOMÍNGUEZ MOTA, citado a audiencia de imputación penal en Mil Cumbres por el agente del MP CARLOS ROMERO FERRIZ, acusado de hostigamiento sexual contra “DATO PROTEGIDO”. La cita es el 2 de septiembre a las 9 de la mañana, cuadernillo 2326/2026 en mano.
CARMELO dirá que todo es represalia por el juicio político contra la rectora, pero la orden es del 13 de agosto, cuando aún no se sabía nada de ese proceso. Además, en la contraloría universitaria hay un procedimiento administrativo que podría derivar en sanciones graves. Sus frecuentes visitas a Casa Michoacán despiertan sospechas: ¿serán parte del arreglo para librarlo de las acusaciones? Pronto lo sabremos, porque la cola es larga y la lengua ya no alcanza para taparla.
*** El edificio inconcluso del Poder Judicial en MORELIA se convirtió en el espejo roto de las pugnas internas: HUGO GAMA CORIA pide auditoría para revisar la obra abandonada, pero detrás del ruido está el pleito por las liquidaciones que no se pagan a ex jueces y magistrados marginados de la famosa elección del acordeón.
El reclamo de JUAN ANTONIO MAGAÑA DE LA MORA desde el Congreso, por el impago a retirados, encendió la mecha y ahora la revisión del inmueble apunta también a su gestión, pues fue presidente del Poder Judicial cuando se levantó el edificio mal hecho. La jugada parece más ajuste de cuentas que búsqueda de transparencia: un edificio deteriorado, prestaciones negadas y un Poder Judicial que se audita a sí mismo mientras exhibe sus fracturas. Mucha cola, demasiada sombra.
***El caso de JAMES RAMÍREZ VLOGS no es solo un episodio de borrachera transmitido en redes, sino el retrato de cómo un servidor público puede disfrazarse de influencer para violar reglamentos sin consecuencia. JAIME JAVIER ESCAMILLA RAMÍREZ no es un ciudadano cualquiera: desde 2008 cobra en el Ayuntamiento de Morelia y acumula antecedentes que van desde acusaciones de aviador hasta sanciones por coacción al voto. Su fórmula para viralizarse ha sido el escándalo, pero la diferencia es que lo hace mientras mantiene una plaza pagada con dinero público.
Hoy el presidente municipal anuncia una sanción administrativa como si se tratara de un ciudadano más, pero la pregunta es si un trabajador de base puede seguir burlándose de la ley con inmunidad laboral. El problema no es el video que lo exhibe orinando en la vía pública, sino los demás episodios que nunca se grabaron y que quizá quedaron en la impunidad.
*** LENIA BATRES volvió a encender la pólvora dentro de la Suprema Corte al acusar a sus colegas de “animadversión insana” tras el rechazo de uno de sus proyectos. El pleito no es menor: se trata de la ministra que cuestionó el presupuesto multimillonario solicitado por el propio tribunal y que, desde su llegada, ha sido vista como cuerpo extraño en un órgano que presume cohesión institucional.
El problema es que la confrontación ya no se limita a diferencias jurídicas, sino a choques personales que exhiben fracturas en la máxima instancia judicial. Y mientras BATRES denuncia hostilidad interna, afuera los grandes empresarios del país han advertido a la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM que no la quieren al frente de la Corte, confirmando que la resistencia no solo viene de sus pares togados, sino también de quienes mueven los hilos económicos. La pregunta que queda flotando es si la ministra podrá sobrevivir en un tribunal donde ni dentro ni fuera parece tener aliados.
*** La aspiranta a coordinadora del comité estatal de la defensa de la 4T en MICHOACÁN GLADYZ BUTANDA MACÍAS se lanzó con discurso encendido contra la “campaña de desinformación de la derecha”, envolviéndose en la bandera como virtual niña heroína y prometiendo que en 2027 “la patria estará en juego y la vamos a defender”. El problema es que ese patriotismo exacerbado se convierte en patrioterismo desfasado, más espectáculo que sustancia, cuando lo urgente es plantear soluciones reales a los grandes problemas del estado. Mucho ruido de bandera, poca propuesta de gobierno.
***La renuncia de MÓNICA ARALÍ SOTO FREGOSO al TEPJF es otro atropello constitucional: el artículo 98 de la Carta Magna establece que ministros y magistrados superiores solo pueden dejar el cargo por “causa grave” aprobada por el Senado, pero ella se limitó a decir que “su ciclo había terminado”. ¿Eso es causa grave? Claro que no. Sin embargo, la 4T lo avaló sin reparo, confirmando que la norma se interpreta a conveniencia.
A ello se suman los señalamientos de tres fraudes: la validación de la elección presidencial del 2 de junio de 2024, la sobre-representación legislativa y la llamada “narcoelección judicial”. La salida de SOTO, más que cierre de ciclo, exhibe cómo el Poder Judicial Electoral se acomoda al régimen, dejando un precedente peligroso: si la Constitución exige causa grave y se ignora, ¿qué sentido tiene la norma? Mucha cola, demasiada sombra, y un karma que tarde o temprano se cobrará.
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