28 de julio del 2026.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha mantenido dos reuniones privadas por separado con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu; y con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para discutir el devenir de los dos principales conflictos bélicos, en Irán y Ucrania.
La principal incógnita de los encuentros era si el estadounidense y el israelí mantendrían un tono amigable, después de haber protagonizado varios desencuentros en las últimas semanas por la gestión de la guerra en Oriente. Sin embargo, las imágenes difundidas por la oficina de Netanyahu muestran a ambos dirigentes en el Despacho Oval con amplias sonrisas. En el diálogo, que ha durado hora y media, también han estado presentes el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y de Guerra, Pete Hegseth, así como el enviado especial de paz, Steve Witkoff.
Se trata de la primera reunión entre los mandatarios de EE.UU. e Israel en la Casa Blanca desde que ambos países iniciaron el pasado mes de febrero una alianza militar contra Teherán, y la octava desde que el estadounidense regresó al poder en enero de 2025. El último cara a cara entre los dos gobernantes tuvo lugar el 11 de febrero en el Despacho Oval. Ese día, el primer ministro israelí logró convencer al presidente estadounidense de atacar Irán.
Desde que el pasado viernes el líder republicano anunciase el cese de la ofensiva en Irán para “dar mayor espacio a la diplomacia”, que había repuntado en las últimas semanas tras el fracaso del débil acuerdo de alto el fuego alcanzado en junio, la incertidumbre sobre el devenir del conflicto acecha a todos los implicados.
Netanyahu y Trump han visto cómo su amistad poco a poco se volvía incompatible con sus propios intereses. El primero critica al segundo por el cese de los ataques en Oriente, y el segundo recrimina vehementemente al primero por haber continuado los ataques en el Líbano, algo contradictorio con el memorando de entendimiento entre Irán y la Casa Blanca, y que puso en peligro el acuerdo de alto el fuego.
Antes de la homilía, ambos líderes habían protagonizado un intercambio de declaraciones en las que trataban de mostrar que en su relación continuaba reinando la cordialidad: “Tenemos pequeñas diferencias, pero estamos bastante cerca”, había asegurado Trump en la víspera, además que de aclarar que estaba manteniendo “conversaciones amistosas” con Irán. El israelí, por su parte, vaticinó que durante su encuentro discutirían “todos los temas pendientes, incluida la situación de Irán y la defensa antimisiles”.
Los respectivos encuentros entre estos tres líderes coinciden con el funeral del senador estadounidense Lindsey Graham, un republicano de línea dura y constante defensor del Estado hebreo y de Ucrania. Tanto Zelenski como Netanyahu han acudido a la ceremonia.
Netanyahu busca el apoyo de Trump para su reelección
Las relaciones entre Netanyahu y Trump han pasado por altibajos. Tras los ataques en el Líbano poco después del acuerdo entre EE.UU. e Irán para cesar los ataques, el republicano mantuvo una acalorada discusión telefónica con el israelí y lo llegó a catalogar como un “loco”. El líder del país hebreo se excusó alegando que su único objetivo era debilitar al grupo paramilitar chií Hizbulá.
Ahora, Netanyahu se enfrenta a unas difíciles elecciones en octubre, y necesita que sus relaciones con el presidente estadounidense pasen por su mejor momento. La cercanía entre ambos beneficiaría políticamente al hebreo.
Sin embargo, antes de su encuentro, Trump dejó entrever que aún guardaba cierta irritación con su aliado. Al ser preguntado por la prensa acerca de las informaciones que aseguraban que Netanyahu quería hablarle acerca de Pickaxe Mountain, una instalación secreta iraní subterránea donde Teherán podría haber trasladado centrifugadores avanzados y parte de sus reservas de uranio altamente enriquecido, el líder de la Casa Blanca respondió con el apodo del israelí: “No necesito que Bibi diga eso. Le dije: ‘¿Por qué no me lo dices directamente a mí? ¿Por qué tienes que anunciarlo a todo el mundo?'”.
El republicano también respondió que “nadie” puede dictarle qué armamento debe vender a otros países, cuando fue preguntado por la contrariedad de Netanyahu a una posible transferencia de cazas F-35 a Turquía.
Zelenski, satisfecho tras un “buen encuentro”
Por su parte, Zelenski ha mostrado su satisfacción tras su respectivo encuentro individual con Trump en la Oficina Oval, además de su agradecimiento hacia Estados Unidos por su firme apoyo: “Una buena reunión con el presidente Trump. Gracias por todo lo que hacemos juntos para proteger las vidas de los ucranianos y avanzar en la paz”, ha escrito a través de su perfil en la red social X.
Según ha explicado el mandatario en su comunicado, durante la reunión han discutido acerca de las licencias para los interceptores Patriot, considerados uno de los principales sistemas de defensa antimisiles de Occidente, cuya licencia de fabricación Trump autorizó a Ucrania el pasado mes de junio.
A pesar de que Zelenski y Trump protagonizaron varios desencuentros durante sus primeros meses del segundo mandato del presidente estadounidense, las relaciones entre ambos han mejorado en el transcurso de 2026. A medida que Ucrania ha logrado mayores éxitos militares y ha estancado los avances terrestres de Moscú, además de aumentar los ataques contra la industria petrolera rusa, el republicano ha comenzado a verle con otros ojos.
Ucrania y Rusia han intensificado sus ataques mutuos en las últimas semanas, y los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos por lograr el fin de un conflicto que se prolonga por más de cuatro años se han paralizado. El país mantiene retenida parte de la ayuda destinada a Ucrania y la muerte de Graham ha privado a Kiev de uno de sus defensores más influyentes en Washington. El Senado de EE.UU. se prepara para votar un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, una iniciativa que Graham impulsó durante sus últimos días de vida.
Lindsey Graham, de crítico a firme aliado trumpista
El homenaje al senador republicano, de 71 años, se ha producido en la rotonda del Capitolio, en una ceremonia al más puro estilo estadounidense: un féretro cubierto por la bandera del país y bandas de la Fuerza Aérea interpretando música. La presencia de Zelenski y Netanyahu se traduce en la ferviente defensa de Graham a ambos estados, un aliado que defendió con firmeza el apoyo de Washington a ambos políticos. Había visitado el país ucraniano hasta en diez ocasiones desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
Al inicio de su carrera política, Trump fue duramente criticado por el republicano, quien llegó a describirlo como un “agitador racial, xenófobo y fanático religioso”. Finalmente, el surcarolino acabó convirtiéndose en su principal defensor, compañero de golf incluido. Ha llegado a respaldar incluso a sus acciones más impopulares dentro del partido, como el conflicto iraní.





