02 de julio del 2026.- Una semana después de los terremotos en Venezuela, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informa que los hospitales de La Guaira están saturados y que varios trabajadores sanitarios siguen desaparecidos.
En el hospital Vargas-IVSS por ejemplo, 96 pacientes permanecen en una sala preparada para ocho camas. La morgue está desbordada, el banco de sangre cuenta con apenas 35 unidades y los ventiladores de trauma no funcionan por falta de energía suficiente.
La OPS ha evaluado ocho centros sanitarios en La Guaira, Caracas y Miranda: tres presentan daños estructurales, pero todos requieren apoyo inmediato.
La agencia ha entregado medicamentos, material quirúrgico, equipos de protección y 320 bolsas para cadáveres. También coordina con las autoridades la llegada de equipos médicos internacionales y trabaja para organizar los traslados y la distribución de pacientes entre centros de salud.
La OPS ha lanzado un llamamiento de emergencia de casi 24 millones de dólares para continuar la respuesta durante los próximos seis meses.
“En muchos casos, quienes responden a nivel comunitario y nacional son personas directamente afectadas, que tienen amigos y familiares impactados por el terremoto”, dijo Ian Clark, de la Organización Mundial de la Salud.
Clark informó además que varios trabajadores de salud siguen desaparecidos, incluida la responsable de coordinar la atención materna en la Guaira. Según explicó, esa ausencia está afectando directamente los servicios obstétricos. El experto señaló que, antes de los terremotos, Venezuela ya había perdido a decenas de miles de trabajadores de salud que emigraron a otros países, en un contexto de años de falta de inversión y crisis financiera.
Por su parte, la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios informó que está ampliando la respuesta hacia estados que no fueron golpeados directamente por los sismos, pero que están recibiendo a personas desplazadas desde La Guaira. La asistencia incluye registro, reunificación familiar, alojamiento y apoyo básico para las familias y las comunidades de acogida.





