*El anuncio llega después de que Israel respondiera a un ataque iraní con misiles balísticos.
*Netanyahu rechaza las condiciones de paz de Irán y anuncia que la guerra “aún no ha acabado”.
08 de junio del 2026.- “Irán y Hizbulá están más débiles que nunca, pero la guerra aún no ha terminado”, así lo ha manifestado el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu este lunes en una declaración en la que ha amenazado con responder “con contundencia” a Irán si la República Islámica “comete el error” de atacar territorio israelí de nuevo, horas después de que Irán anunciase el fin de sus operaciones militares contra Israel. En la grabación, el líder israelí ha anunciado que los ataques de Irán han sido “contenidos”.
Teherán había asegurado no tener intención de continuar los ataques mientras no se produjese nuevas acciones israelíes y cesase la violencia en el Líbano. Sin embargo, el país hebreo se ha negado a aceptar, y las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI) ha atacado la ciudad libanesa de Tiro.
El ministro de Defensa Israelí, Israel Katz, también ha rechazado estas condiciones de Irán y ha anunciado que “continuarán actuando en el Líbano” contra el grupo paramilitar chií Hizbulá, aliado de Teherán: “Rechazamos categóricamente las amenazas de Irán. Cualquier intento iraní de vincular el Líbano con Irán para atacar a Israel recibirá una respuesta de gran contundencia”, ha declarado Katz en un comunicado.
Este anuncio viene precedido de un nuevo llamamiento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a favor de un alto el fuego inmediato entre ambas partes. En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario estadounidense ha afirmado que Israel e Irán buscan ya una tregua y que las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo se encuentran en su fase final, aunque ha advertido de que la “ignorancia o la estupidez” podrían frustrar el proceso.
Según ha informado la agencia AFP, Trump y Netanyahu han hablado por teléfono tras la consecución de los ataques mutuos entre Irán e Israel. En su declaración, Netanyahu también ha tenido tiempo para responder al mandatario de la Casa Blanca, y ha asegurado que Israel ejerce su derecho a la autodefensa “cada vez que sea necesario”.
Tras la respuesta de Israel a los misiles balísticos lanzados esta madrugada desde Teherán, medios iraníes están informando este lunes de explosiones y actividad de los sistemas de defensa aérea de la capital. La agencia Fars ha señalado que “la ubicación exacta y el origen de esta explosión siguen siendo desconocidos”. Por el momento no han trascendido más detalles sobre los incidentes registrados.
Además, el Ministerio de Exteriores iraní ha responsabilizado a Estados Unidos de la última escalada militar con Israel. Su portavoz, Esmaeil Baghaei, ha afirmado que el intercambio de ataques de las últimas horas solo servirá para agravar el ya “caótico proceso diplomático” entre Teherán y Washington y aumentará la desconfianza iraní hacia la Administración estadounidense. Baghaei sostiene que Estados Unidos tiene una responsabilidad directa en las recientes violaciones del alto el fuego y asegura que Israel no actúa de forma independiente sin consultar previamente con Washington.
Israel respondía de madrugada a los ataques del régimen iraní del domingo y la Fuerza Aérea ha atacado objetivos militares “en el oeste y centro de Irán”, ha señalado el Ejército en redes sociales. Ha habido explosiones en Teherán y en otras ciudades como Isfahán y Tabriz, donde ya amanecía. La compañía petroquímica Karun ha sido impactada cerca de Sarbandar en la provincia de Juzestán, en el suroeste de Irán.
La Guardia Revolucionaria iraní indicó el domingo que sus ataques contra Israel tenían como objetivo presionar para que las fuerzas israelíes cesen sus ataques sobre el Líbano, horas después de que se produjese el primer bombardeo sobre Beirut desde el inicio de la nueva y frágil tregua entre Israel y Hizbulá.
En la mañana de este lunes, las sirenas se han vuelto a activar en Tel Aviv después de que el Ejército haya detectado el lanzamiento de un misil desde Yemen hacia territorio de Israel, que ha sido interceptado. Los sistemas de defensa responden ahora a una nueva ola de ataques que, según el mando militar, proceden de Irán, y que habrían logrado impactar en Jerusalén.
Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, país que está actuando como mediador y mensajero diplomático entre Irán y Estados Unidos, ha instado a través de un mensaje su perfil en X a todas las partes implicadas a “ejercer la moderación y a darle una oportunidad más a la paz”: “El reciente aumento de la violencia en Oriente Medio es un recordatorio crudo de los peligros asociados con un alto el fuego precario y las consecuencias insoportables a las que puede conducir”, ha declarado.
Israel ataca la ciudad libanesa de Tiro
Mientras se produce este intercambio de golpes entre Irán e Israel, un ataque israelí en el ciudad libanesa de Tiro ha alcanzado a un vehículo. Según ha informado la Cruz Roja libanesa, cuatro socorristas resultaron heridos.
El ministro de Defensa libanés Michel Menassa ha declarado que el país hebreo ha llevado a cabo casi 3.500 ataques aéreos contra el Líbano, desde que Estados Unidos anunciase el alto el fuego el pasado 16 de abril. Además, ha añadido que se han producido 407 demoliciones controladas y seis operaciones de arrasamiento. Más de un millón de personas, lo que corresponde a una quinta parte de la población libanesa, se han visto obligadas a desplazarse desde el inicio del conflicto el pasado 2 de mazo. Una situación que, tras el comunicado del ministro Katz en el que ha desestimado la advertencia de Irán y ha asegurado que seguirán actuando en el Líbano, parece que va a continuar.
Esta tregua oficial, a pesar de que ha logrado detener en gran medida los ataques aéreos contra Beirut, no consigue frenar la violencia entre las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI) y Hizbulá.
El último gran ataque se produjo el domingo, cuando las fuerzas israelíes bombardearon los suburbios del sur de Beirut, conocidos como Dahye y bastión del grupo chií Hizbulá, provocando la muerte de 2 personas. Esto se producía como represalia a los lanzamientos de Hizbulá contra el norte de Israel en apoyo a su aliado Irán.
Irán reabre el espacio aéreo e Israel retira las medidas de seguridad
El Ejército de Israel ha anunciado que a partir del martes el país volverá a un estado de “actividad completa”, retirando las medidas de seguridad impuestas durante la escalada del conflicto con Irán iniciada la noche del domingo.
“Las FDI siguen vigilando la evolución de la situación, y tras una evaluación continua de la situación realizada por el Comando del Frente Interno, se ha decidido actualizar las directrices defensivas”, han publicado las fuerzas armadas.
Todo el país volverá a la normalidad excepto algunas comunidades en la frontera con el Líbano, donde las autoridades israelíes insisten que el Ejército seguirá operando.
La noche del domingo, tras la escalada de violencia, Israel ordenó el cierre de las escuelas para y redujo a 200 en el exterior y 500 en el interior los posibles asistentes a reuniones. Estas medidas, no obstante, han sido mucho más limitadas que las restricciones aplicadas durante el punto álgido de la guerra entre febrero y abril. Tampoco se tomaron otras medidas como la cancelación de las actividades laborales o el cierre de los aeropuertos.
Mientras, Irán ha reabierto su espacio aéreo después de su cierre por el intercambio de ataques: “El espacio aéreo nacional ha vuelto a la normalidad”, ha informado la Organización de Aviación Civil, según la agencia Tasnim. El organismo ha indicado que se han levantado todas las restricciones a los vuelos y que ya están volviendo a a la normalidad, después de que anoche se anunciase el cierre en el oeste del país por motivos de “seguridad”.
¿Quién toma las decisiones: Trump o Netanyahu?
La decisión israelí choca con la petición que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había realizado tras el ataque de Irán. El mandatario estadounidense esperaba que no se produjera una respuesta por parte de Israel: “El lanzamiento de misiles iraníes no alcanzó a nadie. Espero que Israel no responda. Si Bibi (Benjamín Netanyahu) contraataca, la situación se prolongará como lo ha hecho durante los últimos 47 años, o los últimos 3.000 años”, decía el domingo el presidente norteamericano en una entrevista a Axios.
“Estamos muy cerca de un acuerdo definitivo con Irán. Será un buen acuerdo. No quiero que fracase por lo que está sucediendo ahora”, añadía Trump, quien señaló que iba a llamar al primer ministro israelí para pedirle que no respondiera. “Israel tuvo su ataque e Irán tuvo el suyo. No necesitamos otro”.
Finalmente, en la madrugada de este lunes sí ha habido respuesta por parte de Tel Aviv. “Israel e Irán deben cesar inmediatamente los enfrentamientos armados”, ha escrito poco después Donald Trump en su red social Truth Social.
El mar Rojo vuelve a convertirse en un frente de la crisis
La nueva escalada entre Israel e Irán amenaza con trasladarse una vez más a uno de los principales corredores marítimos del planeta. Los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, han advertido de que retomarán las acciones contra embarcaciones vinculadas a Israel en el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb, el paso que conecta el océano Índico con el canal de Suez y por el que circula una parte sustancial del comercio entre Asia y Europa.
Durante los últimos dos años, los ataques hutíes contra buques mercantes y navíos militares occidentales obligaron a numerosas compañías navieras a desviar sus rutas por el cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África. Esa decisión incrementó los tiempos de transporte, elevó los costes logísticos y provocó tensiones en las cadenas de suministro globales. Un repunte de la inseguridad en la zona podría volver a afectar al tráfico marítimo y añadir presión sobre los precios de la energía y de determinadas materias primas.
Además de su impacto económico, el frente yemení representa una de las principales herramientas de influencia regional de Irán. Aunque Teherán niega dirigir las operaciones hutíes, Estados Unidos, Israel y varios países árabes sostienen que la milicia recibe apoyo militar, tecnológico y financiero de la República Islámica. La reactivación de este escenario supondría una ampliación del conflicto más allá del enfrentamiento directo entre Israel e Irán.
La negociación nuclear entra en una fase crítica
La crisis estalla cuando Washington y Teherán intentaban mantener abiertas las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, una de las prioridades de la política exterior de Donald Trump. El objetivo de Estados Unidos es alcanzar un acuerdo que limite la capacidad iraní para enriquecer uranio y establezca mecanismos de supervisión internacional, mientras que Irán reclama el levantamiento de sanciones económicas que afectan gravemente a su economía.
Las negociaciones ya avanzaban con dificultad debido a la profunda desconfianza acumulada entre ambas partes, pero los últimos acontecimientos amenazan con complicarlas aún más. Desde Teherán, varios responsables políticos han acusado a Washington de no ejercer suficiente presión sobre Israel y de permitir una dinámica militar que socava cualquier intento de diálogo. Al mismo tiempo, sectores conservadores iraníes sostienen que los ataques demuestran que Estados Unidos utiliza las conversaciones como cobertura para debilitar a la República Islámica.
Para la Administración estadounidense, el principal riesgo es que el deterioro de la situación regional termine fortaleciendo a quienes, tanto en Irán como en Israel, consideran inviable una salida negociada. El fracaso de las conversaciones dejaría a Oriente Próximo sin uno de los pocos canales diplomáticos activos entre ambos países y aumentaría el riesgo de una confrontación más amplia en una región donde ya operan múltiples actores armados respaldados por uno u otro bando.





