- En la lista de sancionados están el presidente cubano, familiares de Raúl Castro y las Fuerzas Armadas
- Las sanciones prohíben realizar transacciones financieras y comerciales con los sancionados
04 de junio del 2026.- Estados Unidos ha aumentado su presión sobre Cuba imponiendo nuevas sanciones tanto a la cúpula y familiares del Gobierno cubano como a otras entidades del país. Las nuevas sanciones impuestas por EE.UU., en concreto por el Departamento del Tesoro, tienen como destinatarios al actual presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a familiares del presidente, a familiares del exmandatario Raúl Castro, al Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la minera La Victoria y la agencia de viajes Amistur.
Lis Cuesta Peraza, esposa de Díaz‑Canel, y su hijastro, Manuel Anido Cuesta, residente actualmente en Madrid, se encuentran también en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (0FAC), acompañados de dos miembros de la familia del exmandatario Raúl Castro: el hijo, el coronel Alejandro Castro Espín, y su nieto, Alejandro Castro Calis.
Las sanciones implican la prohibición de realizar transacciones financieras y comerciales con las personas y entidades designadas, cuyos activos bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados.
Esta ronda de sanciones forma parte de la estrategia de presión que el Gobierno de Trump ejerce sobre Cuba para forzar cambios económicos y políticos en la isla.
Cuba rechaza las sanciones
El Gobierno cubano condenó este jueves las nuevas sanciones financieras de EE.UU. y aseguró que toda acción dirigida a “construir un escenario de conflicto” está destinada al “fracaso”.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró en redes sociales que la “vil inclusión” de Díaz-Canel, parte de su familia y otras personas e instituciones cubanas en la lista de sancionados es “la última muestra del plan intervencionista estadounidense” para presentar a La Habana “como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos”. “Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso. Cada amenaza contra la independencia y soberanía de Cuba tendrá como respuesta más unidad y determinación de nuestro pueblo”, concluyó el ministro.
Miguel Díaz Canel, presidente de Cuba, tildo al Gobierno estadounidense de “agresivo y perverso” y reafirmó la decisión de Cuba de “enfrentar los peores escenarios y resistir la arremetida imperial”.
Bloqueo energético
Desde la captura de Nicolás Maduro en enero, en un ataque militar estadounidense en Venezuela, Trump impuso un bloqueo energético a Cuba que agravó su crisis económica. Los apagones se han sucedido en la isla, alcanzando al 70% del país a mediados de mayo. Las protestas se han extendido por toda Cuba, los ciudadanos reclaman la vuelta a una normalidad imposible de lograr a consecuencia de un bloqueo calificado de ilegal por parte de Naciones Unidas.
El presidente estadounidense ha amenazado en varias ocasiones con “tomar el control” de la isla. Mientras la solidaridad internacional ha conseguido hacer llegar ayuda humanitaria a la isla. Una ayuda absolutamente insuficiente para paliar los grandes problemas de abastecimiento que sufren los cubanos.
Acusación contra Raúl Castro
El Departamento de Justicia presentó además el mes pasado una acusación contra Raúl Castro, expresidente y hermano menor de Fidel Castro, por su presunta responsabilidad en el derribo, en 1996, de dos avionetas de una organización del exilio cubano que causó la muerte de cuatro personas.
Cuba respondió a esta imputación del expresidente Raúl Castro tachando la maniobra de “acto despreciable e infame de provocación política”.
En este contexto, Washington y La Habana han mantenido negociaciones discretas en las que Raúl Guillermo Rodríguez Castro, uno de los nietos de Raúl Castro, conocido como “El Cangrejo”, habría ejercido como uno de los interlocutores cubanos.
El Gobierno de Cuba insiste en que cualquier cambio en el país debe ser decidido por el pueblo cubano y denuncia que Estados Unidos prepara una agresión militar contra la isla.





