18 de abril del 2026.- Tras la cumbre España-Brasil celebrada el viernes en Barcelona, la capital catalana ha acogido este sábado la IV Reunión en Defensa de la Democracia, a la que han asistido líderes de varios continentes del ámbito progresista. El objetivo de este encuentro es reivindicar el multilateralismo y el derecho internacional en pleno conflicto en Oriente Medio. También se pretende mostrar que existe una alternativa “a las fuerzas de extrema derecha y conservadoras”, según la organización.
El encargado de abrir esta cita ha sido el presidente del Gobierno y anfitrión del evento, Pedro Sánchez, quien ha abogado por reformar y renovar “con urgencia” las Naciones Unidas y también el sistema multilateral actual. “El contexto es claro, la democracia no se puede dar por sentada. Vemos ataques al sistema multilateral y una peligrosa normalización del uso de la fuerza”, ha advertido.
Para Sánchez, la cita de este fin de semana en Barcelona debe ser un espacio de reflexión pero también para “actuar” ante quienes quieren “vaciar la democracia”. “Ese es el verdadero riesgo, que la democracia se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera”, ha asegurado.
Por eso, ha subrayado que la respuesta no puede ser meramente defensiva, ni debe resignarse a resistir, sino que hay que proponer, liderar y demostrar que la democracia “no solo se defiende, sino que se fortalece y se perfecciona día a día”. Sánchez ha hecho estas declaraciones delante de sus homólogos y representantes de más de 15 países, entre ellos el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el de Uruguay, Yamandú Orsi.
Petro, a su llegada a la cumbre, ha asegurado que el evento debe plantearse como “una alternativa al mundo” y que la cita no se celebra para ir en contra del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Sheinbaum, por su parte, ha propuesto ante sus homólogos impulsar una declaración para “rechazar la intervención militar en Cuba”.
El cierre de la reunión ha ido a cargo del presidente de Brasil, Lula da Silva, quien también se ha pronunciado sobre la situación que vive la isla del Caribe. “Estoy muy preocupado con Cuba. Hay que parar el bloqueo a Cuba y dejar que los cubanos vivan su vida”, ha exigido, sin citar a Donald Trump.
También, y eludiendo el nombre del presidente de los Estados Unidos, Lula da Silva ha recriminado que “ningún presidente del mundo tiene derecho a imponer reglas a ningún otro país del mundo”. “No podemos irnos a dormir cada día con el tweet de un presidente declarando una guerra”, ha lamentado.
Sheinbaum niega que haya habido “crisis diplomática”
A su llegada, la presidenta mexicana ha celebrado que se lleve a cabo esta cumbre y ha sido tajante sobre si su visita a Barcelona pone fin a las tensiones diplomáticas con España. “No hay crisis diplomática, nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, ha dicho en una atención a los medios de comunicación.
La participación de Sheinbaum en este espacio se veía como uno de los platos fuertes tras varios capítulos de discordia entre España y México; el nexo bilateral se tensó cuando el país latinoamericano exigió disculpas por la conquista española.
En su intervención en la cumbre, la presidenta de México ha profundizado en esta cuestión asegurando que viene de un pueblo “que reconoce su origen en las grandes culturas originarias, aquellas que fueron calladas, esclavizadas y saqueadas; pero que nunca fueron derrotadas”. Y ha remarcado que “hay memorias que nunca se conquistan y raíces que nunca se arrancan”.
Se trata del primer viaje de la Sheinbaum a Europa desde que llegó a la Presidencia en octubre de 2024. Asimismo, esta es la primera visita de un jefe de Estado mexicano a España en ocho años; la última fue la de Enrique Peña Nieto en 2018.
En la misma línea que la mandataria latinoamericana, el Gobierno de España niega “que haya existido crisis diplomática con México” y ha confirmado que se ha producido un encuentro de más de media hora entre Sánchez y Sheinbaum. Fuentes de la Moncloa aseguran que su presencia en Barcelona “es fundamental” y que “consolida la idea de que hay numerosos líderes y países que ven el mundo como nosotros”.
Las mismas fuentes precisan que el encuentro se ha desarrollado en un clima de “fantástica sintonía” y que se ha abordado cómo mejorar las relaciones entre la Unión Europea y México. Desde el Ejecutivo también aplauden la invitación de la presidenta mexicana para que la próxima cumbre de líderes progresistas se celebre en su país en el año 2027.
Clausura de la Movilización Global Progresista
La otra gran cita que ha acogido Barcelona durante dos días ha sido la Movilización Global Progresista, una cumbre promovida por las plataformas políticas de la Internacional Socialista (IS), el Partido de los Socialistas Europeos (PSE) y la Alianza Progresista (AP) “para defender las alternativas de izquierdas frente a las políticas conservadoras”, asegura la organización.
En el cierre, el presidente de Brasil, Lula da Silva, ha asegurado que los actos que se han celebrado en la capital catalana son “el inicio de un movimiento que tiene que actuar”. Y ha sostenido que la coherencia deber ser “el primer mandamiento para los progresistas”, una receta que tiene que servir también para hacer frente a los extremismos.
También ha enviado un mensaje directo a los países que forman el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (China, Francia, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos) para que frenen la guerra en Oriente Medio. “Convoquen una reunión y paren esa locura de guerra, ¡porque el mundo no soporta más!”, ha gritado, recogiendo un sonoro aplauso de más de los 6.000 asistentes en el acto.



