Por Manuel Lozada. – Sólo faltaba lo que acaba de suceder: que la misma iglesia católica -la que tanto ahora apoya el gobierno estatal- señale que Michoacán es un «Estado fallido.
En un mensaje externado por el Obispo de Apatzingán, Miguel Patiño Velázquez, muestra y señala que un Estado fallido es aquel donde el Gobierno carece de capacidades para controlar, existe la ausencia de leyes, la justicia es inexistente, hay miedo, tristeza, zozobra, ira y mucha desconfianza.
Este es el marco en el que Michoacán vive hoy, motivo por el cual el Prelado señala que Michoacán es un Estado fallido ante el cual ninguna autoridad ha podido controlar los embates de la delincuencia y mucho menos salvaguardar a la población.
Menudo mensaje le mandan tanto al Goebrnador Interino como al convaleciente, y conste que no se trata de ningún partido político ni tampoco de «rivales» como acostumbran señalar; lo hace el Clero, a quien en su momento Vallejo Figueroa tanto rindió «caravana y pleitesía, a tal grado de haberle «prometido» a Alberto Suárez Inda el poner el nombre en letras de oro de «Vasco de Quiroga» en el muro de Michoacanos ilustres del Congreso del Estado, cosa tan absurda como ridícula y que en su momento fue altamente criticado por semejante «carencia de intelecto», peor aún, viajó a Roma para besarle la mano al entonces «Papa Benedicto» tan recordado su viaje por decir que «era de trabajo y gastos pagados por patrocinadores y bolsillos propios y bla, bña, bla, bla…hasta dijeron que venían inversionistas italianos, los cuales, hasta el momento «BRILLAN» per por su ausencia… no son tontos, prefieren quedarse allá antes de venir a que los despeluquen los delincuentes.
Dicen que cuando «la perra es brava, hasta a los de la casa muerde» y ahora le tocó al clero católico «darle su llegue» a la administración priista que de verdad, nomás no levanta en absoluto en nada !…como siempre amable lector, usted, ¿qué opina?