Columna Política «Diputado 501», Por Antonio TENORIO ADAME (12-V-2024).- A escasas tres semanas de acudir a las urnas para las elecciones presidenciales, acompañadas con el mayor número de cargos oficiales, un gran sector de electores se sigue preguntando ¿ por quién hay que votar?.

Las razones de la minoría.
La respuesta decisiva corresponde a la aspiración de alcanzar un buen gobierno para un mejor país, en la intención de obtener un beneficio a su nivel de vida.
La población indecisa según Consulta Mitofsky asciende a 28 por ciento de la lista nominal de electores; es decir, alrededor de uno de cada cuatro electores no define su candidato. Una proporción semejante corresponde a jóvenes como franja susceptible de votar.
La cuestión gira en torno ¿por qué votar?, en razón de una persona, o un partido o una presión o beneficio directo (compra), que obliga a emitir el voto a favor de una opción determinada, la cual anula la libertad de voto.
Una variable que es indicativa de la dimensión histórica y política de la Nación es su valoración de su soberanía.
Dentro de la euforia del poder, el Presidente ha pronunciado más de una vez que : “ya no somos una colonia, ya no somos un protectorado, ahora somos soberanos”.
Está es sin duda la valoración que determina el nivel o grado histórico de desarrollo político de una Nación, ¿acaso México sí es dueño de su destino?
Acerca de este reto, hay que reconocer los límites de soberanía al expulsar de su territorio de 12 millones de mexicanos, como también enfrenta el pago de una deuda de externa de 12 billones 334mil 154.6 mil millones de dólares que corresponde al 48.8 del PIB, aunque en 2022 bajó a 45.8 del PIB.
Durante casi medio siglo el país no ha crecido de manera suficiente y sostenido agravando con ello la desigualdad social con mayor pobreza.
Las bajas tasas de desarrollo no se justifican en las relaciones de cooperación internacional sobre todo, se supone, en la situación de un Tratado de Libre Comercio como el TEMEC, cuyas expectativas de promover un proceso de integración creciente no parecen lograrse; por el contrario, los contenidos de sus cláusulas mantienen las diferencias y desigualdades en condiciones de asimetría acumulativas crecientes.
Los pormenores de la mayoría.
Los signos de prosperidad que presenta la 4T, como resultado aparente de un avance de país con independencia, surgen en una contexto de economía neoliberal sin que el país refleje signos de una alternativa diferente; sin dejar de reconocer, por otra parte, los beneficios de los apoyos de pensiones y subsidios monetarios a la población, o los incrementos de salarios, y aun indebidamente inclusión de las remesas de migrantes, o el valor del sobrepeso, unos por sus efectos directos mantienen el nivel de consumo sin que se oriente a cambios estructurales en términos de democratizar la propiedad o garantizar la tasa de empleos permanentes bien remunerados.
En términos de estabilidad y gobernanza a favor de la estabilidad y paz pública sus alcances son de contraste, mientras la violencia por la disputa del poder ha sido atenuada sin evitar el financiamiento y hasta la participación directa electoral de la violencia armada, ésta se manifiesta con mayor rigor en los 198 mil homicidios, además con 5698 fosas clandestinas, son reveladoras de un estado lacerante de violencia social generalizado; e trata de una simbiosis social de descomposición civil.
Por tales razones, no cabe la proclama de soberanía en las condiciones de barbarie prevalecientes.
Dependencia Geoestratégica.- En el transcurso de la campaña electoral, los partidos políticos y sus candidatos se han enfocado a elogiar el actual esquema comercial con el exterior, basado en los dos parámetros reconocidos el nearshoring y el Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos y Canadá.
Por tanto, México carece de un proyecto propio de futuro social, adopta el derivado del interés mayor de mercado del área continental.
Respecto al primero, se tiende a atraer a las empresas estadounidenses que se reubican al trasladarse del oriente asiático, en un retorno geográfico derivado del conflicto de guerra de competencia con China, donde se pasa de obtener los beneficios de salarios e insumos bajos, por la seguridad en tiempo y lugar de insumos estratégicos.
¿Cuál es la soberanía que es aceptable en las condiciones actuales?.
Como referente de una sociedad dinámica donde prevalece el estado social democrático de formación continental, se señala la experiencia aplicada en la integración europea durante la segunda mitad del siglo XX, cuando en 1951, Jean Monet, propició la primera asociación comercial o aduanera entre Francia y Alemania, enemigos históricos del pasado, para convertirse en socios comerciales del acero y el carbón, cuyos logros pronto se vieron fortalecidos con la incorporación de otros cinco Estados_Nación, más con la firma del Tratado de Roma en 1957, y así fue ampliando el acceso de más países europeos a la vez de incrementar sus objetivos en la integración con la modificación de la soberanía, en la que más que destacar la cesión se destacaba su conversión, como se llegó a reconocer una soberanía múltiple, hasta llegar al Tratado de Lisboa en 2007 a conformar la Unión Europea.
La Unión Europea se integra por 29 países territorial, económica y socialmente, sólo se mantiene fuera de su alcance unitario, el objetivo militar, basándose en una soberanía múltiple y compartida, ya no en el sentido tradicional de la soberanía nacional, tratándose de un acuerdo federal continental.
El carácter de la soberanía nacional en México se modifica sin fortalecerse con el Tratado de Libre Comercio México, Canadá y Estados Unidos, por varias razones, en particular porque los conflictos intercomerciales se resuelven por paneles independientes, ya no por tribunales nativos, y fundamentalmente por excluir la movilidad social de manera discriminatoria.
Además, es un acuerdo comercial que no suprime sino mantiene las diferencias asimétricas a favor de la Nación más favorecida, más bien se dispone la economía de mayores rezagos como complemento a favor de los países desarrollados, sin que se favorezca la cooperación internacional como podría ocurrir en favorecer a la migración mexicana al reconocer su aportación de cooperante internacional, a fin de otorgar un programa de trabajadores huéspedes con el propósito de evitar su desarraigo y riesgo de irregularidad.
El marco constitucional modificado.
Si el sentido de sobrevivencia del dominio imperial es determinante al interés continental donde se incluye a México con la doblegación de su soberanía, si éste es un factor ineludible, entonces es preciso, por el bien de la vigencia de su soberanía, raíz de la existencia como Nación, sea el soberano quien determine la decisión, en función del enunciado constitucional (art. 39):
“La soberanía nacional reside original y esencialmente en el pueblo, y éste tiene el derecho, todo el tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de gobierno que más le convenga” ; así de tal suerte sea por medio del plebiscito donde se tome la decisión de aceptar o rechazar las modificaciones de la revisión del TEMEC en el 2026. Y no el Presidente en turno, previa reforma constitucional.