Por Francisco Zamudio Muñóz.- Lo que hoy vive nuestro Estado de Michoacán, debería de ser un alerta para el sistema político Mexicano. Ninguno de los nacidos en esta hermosa tierra, de riquezas naturales, culturales, bellezas, paisajes y gente buena, estamos de acuerdo en vivir en la violencia y en la angustia. Todos deseamos tranquilidad y armonía. Nuestro lindo Michoacán, ha perdido la paz y la tranquilidad, ocasionada por fenómenos de facto y que han rebasado las esferas gubernamentales. Nadie hoy, puede transitar y trabajar, sin que se sienta en esa angustia asfixiante, pues hasta los empresarios, que se supone son los que empujan empleos y recursos, ya no tienen seguridad y han tenido que emigrar de Michoacán, para desde afuera, atender sus negocios.
Y esta situación difícil que vivimos, más que ser una actitud de indiferencia de los gobernantes, debería de ser de encontrar soluciones y alternativas en coordinación con todos los actores políticos, pero fundamentalmente, privilegiando lo que piensa y dice la gente. Sin el concurso de las y los Michoacanos, todas las alternativas o propuestas de los gobernantes, no tendrán soluciones reales. Serán acciones ficticias y por lo tanto, carecerán de sustento social, alargando con ello, aún más el conflicto. Hoy más que nunca, URGE comprender este fenómeno riesgoso, que puede crecer como pólvora desde Michoacán, a todo el país.
No es un asunto menor lo que estoy comentando. Porque se pudiera decir, ¡hágase una revolución o apóyese a la rebeldía creciente!; pero quienes están en el ojo del huracán, en la tierra caliente, piden a gritos, paz, trabajo, armonía, tranquilidad, desarrollo social y tránsito de acuerdo a nuestros preceptos constitucionales. Obviamente que quienes delinquen, ya sean enjuiciados ante tanta maldad social e individual. Desafortunadamente, la realidad rebasa nuestros deseos de vivir en paz. Entonces lo que nos queda es lograr sensibilizar a nuestros hermanos de todo el país, para que vuelquen su mirada a Michoacán. Que desde el extranjero, volteen a vernos y sumen sus actos solidarios y de respaldo a una solución con dignidad, justicia y libertades sociales. Que comprendan que en Michoacán, la gente lo único que pide y solicita es trabajar, trabajar y trabajar. Pero que además, no queremos una paz con bayonetas, sino con trabajo, justicia y libertades.
Ante esta realidad que se agudizo, hace 10 días en nuestro hermoso estado, nos gustaría, nos ayudaría, nos serviría que los líderes sociales, políticos, sindicales, populares, partidos políticos, organizaciones sociales, intelectuales, religiones, y todo el pueblo de México, exigiera PAZ para Michoacán. Pero una Paz con empleos, con desarrollo social, con turismo, con libertades y con justicia social. Que todas y todos los mexicanos, comprendieran que una manera de impedir más represión, asesinatos y vilezas gubernamentales y de facto, solo la podremos detener, con grandes movilizaciones políticas, exigiendo un alto a las acciones en contra de los pobladores y comunidades de nuestro Estado. Quienes vivimos en este Estado Purépecha, veríamos con buenos ojos que se forjaran acciones PACIFICAS y solidarias, porque solo quien no vive en carne propia, lo que aquí estamos viviendo, desea la confrontación entre hermanos Michoacanos y Mexicanos.
Llamamos e invitamos a nuestros compatriotas, del país y del extranjero, a que sean solidarios con lo que ocurre en nuestro estado. Que asistan en Caravanas a nuestro a Michoacán. Que los líderes políticos, digan ¡Ya basta de represión!. Que envíen cartas al extranjero de vigilancia a nuestras normas universales como seres humanos. Que se organicen movilizaciones en toda la geografía del país y en el D. F. que ayude a encontrar una solución a nuestra situación. Que se asista a los consulados de todo el mundo y se diga que paren la represión y la irrupción de nuestras garantías constitucionales y universales, hoy ya conculcadas y violentadas con la imposición desde la federación de un gobernador de facto, que sin duda, ponen en segundo plano, al ejecutivo estatal, a la cámara de diputados local y a la justicia del Estado. No pedimos una solución con bayonetas, como dijo un amigo virtual, queremos una solución con la participación democrática de toda la sociedad, en donde nunca más existan los actos de facto, por encima de nuestros derechos como mexicanas y mexicanos.
Les solicitamos a nuestros grandes líderes sociales y de izquierda, a que no nos dejen solos. Que entiendan que lo que ocurra en Michoacán, será el parte aguas para la política a seguir, a lo largo y ancho de nuestra patria. O permiten que la dictadura se instale o abrimos, como dijo el gran Presidente Chileno, Salvador Allende, “Que se instalen las grandes alamedas”. Nosotros esperamos y queremos sentir, la solidaridad, sensibilidad y respaldo a nuestra gente, de esta hermosa tierra de Michoacán, de esos grandes líderes que durante décadas, los hemos respaldado en las buenas y en las malas.