Es una película que se ha repetido durante varios años, se ha tapizado de policía federal y ejército las carreteras cercanas a la tierra caliente.
El clamor de la gente de a pie, es que no tiene confianza en la policía y en el ejército, la confianza es para los grupos de auto-defensa en la tierra caliente.
Lo mismo es en Cuatro Caminos, en Múgica(Nueva Italia), en Antúnez, en Parácuaro y en Apatzingán, lo mismo es un NO a la llegada de las fuerzas federales, prefieren a los grupos de auto-defensa.
La conclusión se ha incubado por años ante la inefectividad que han construido nuestros gobiernos, la población de la tierra caliente no tiene confianza en las instituciones que emanan del gobierno.
Es difícil esperar que la invitación al desarme sea convincente, no se encuentra ninguna lógica a la solicitud o exigencia del Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong.
No tiene un horizonte distinto esta estrategia, no se ve una política clara hacia esos grupos que se han visto obligados a armarse para defenderse.
La complejidad del asunto implica que los mensajes sean mas claros, que exista un auténtico control del estado, del territorio, un programa con alicientes específicos para que la gente deje las armas.
Es nostálgico aquel 2006 cuando nos dijeron que ahora sí las cosas iban a cambiar en Michoacán, en 2014 no se puede ignorar que las autodefensas es uno de los síntomas mas terribles de esta crisis, es un signo de desesperación de la sociedad.
Vemos un gobierno enfocado en reformas estructurales, en darle la vuelta al marco constitucional mexicano y queriendo distanciarse de un presidente que estaba actuando en la guerra contra el narco, mediáticamente estaba funcionando la imagen de no pasa nada y tenemos el México de las oportunidades, de pronto salto la liebre y se desdibuja la imagen presidencial.
Los criminales en muchos rincones del país sustituyen al gobierno cobrando impuestos, es decir, extorsionando, cobrando cuotas.
Para ordenar el caos que vivimos en Michoacán el gobierno debe llamarle a todo por su nombre, no puede hablar de hechos aislados, de problemas que están focalizados en cierta región, de que no pasa nada, tenemos que reconocer que ahora estamos en un inminente estado de guerra donde nuestro gobierno intenta aniquilar al adversario, a los grupos criminales.
Nueva Italia, la segunda población símbolo de la tierra caliente, se mantiene tomada por los grupos de auto-defensa que han llegado de diversas regiones en medio de los diferentes grupos que actúan en esta guerra, Ejército mexicano, Marina Armada de México, las diferentes policías llámense municipales, ministeriales, federales, los Templarios, los de la Nueva Generación de Jalisco, todos ellos tienen capacidad de fuego, en medio del paisaje de vehículos calcinados, tiendas incendiadas, enfrentamientos entre civiles, muertos, insultos y de un gobierno que no acierta que hacer, como actuar.
Ayer un sector de Acción Nacional aún solicitaba desaparición de poderes, hoy llegó un emisario presidencial que sólo el tiempo nos dirá sí borra el peso de decisión de un gobernador, los cambios en el gabinete de seguridad parece que sólo esperarrán unas horas más, pero los cambios en la percepción y en el Michoacán real seguramente tardarán aún varios meses o años, sí es que sigue sin funcionar la estrategia de seguridad y de desarrollo integral para nuestra tierra.
Tiempo, sólo tiempo y veremos el cambio.
Articulista: Ignacio Martínez