Premura del gobierno en el ejecutivo para contraer deuda pública antes de la reglamentación del ya aprobado el dictamen de reforma constitucional para regular el endeudamiento de estados y municipios. Recordamos que en lo que se conoce como arranque de la presente administración, la guerra política de persecución a través de la deuda pública contraída por el estadista Godoy Rangel, no se hizo esperar. Hoy, con el gobierno del PRI, Michoacán vive un endeudamiento que proyecta serias dificultades para la próxima administración pública.
Ayer la creación de un grupo selecto para evaluar el endeudamiento de la entidad, pero para sí, nada. Silencio total. Enmudecimiento ad-hoc sobre los números y sobre la salud financiera de Michoacán.
A propósito de salud, la administración interina no debe olvidar a lo que está obligada: dar a conocer públicamente las cifras oficiales de la deuda pública y del ejercicio de los recursos del tiempo que lleva en el gobierno. Los michoacanos podemos recordar que ya en ocasiones anteriores ofrecimos hueso sin resultados.