Por Manuel Lozada.- Cuando los periodistas se afanan en «apoyar» a un gobierno como el de Michoacán para decir que todo está bien , que hay mejoras muy significativas, o que es momento de «hablar bien de Michoacán» insinuando que de quien hay que hablar bien es del gobernador en turno, el noble y virtuoso oficio de la comunicación periodística deja de ser verídica y cae en una prostitución vil, llamada «chayotaje».
Durante el desayuno que ofreció el Gobernador a los periodistas para conmemorar el día del a «libertad de expresión» la periodista Lidia González Guillén habló claro y fuerte, diciéndole al Gobernador Reyna García que desconfía totalmente de lo que le informan sobre la situación de la tierra caliente michoacana, pues las notas donde se informa que «ha disminuido la violencia» son falsas.
Quiero entender que con este mensaje, la compañera Lidia le manda dos mensajes a Jesús Reyna García :
1° – No creemos las notas de sus «chayoteros».
2° Ponga atención y tenga mejores fuentes informativas.
La gran verdad manejada por Lidia González dentro del recinto oficial del Gobierno de Michoacán, Casa de Gobierno, incomodó a la gran mayoría, incluido Reyna y su séquito de «allegados» ; bien dicen que las verdades duelen e incomodan.
Desde esta columna, envío saludos a todos los compañeros periodistas que por su forma de trabajar hayan sido perseguidos, molestados o asesinados.
Como siempre , amable lector… usted,¿qué opina?