Los cuatro factores de mortandad en el mundo son la guerra, el terrorismo, el SIDA y el hambre, según la FAO, cada día mueren 100 mil personas en el mundo, de los cuales 30 mil son niños menores de cinco años de edad. De Acuerdo a la ONU de los 7 mil millones de personas en el mundo 4 mil viven una situación de pobreza.
Así que ante ese panorama nada halagador el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL), señala que en el 2010 se contaba con 52 millones de pobres, lo que equivale al 46.4% de la población.
La Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) diseñó un programa denominado Cruzada Nacional Contra el Hambre (SINHAMBRE), para atender a 7.4 millones de mexicanos que viven con hambre, de las cuales 3.67 millones viven en zonas urbanas y 3.73 millones en zonas rurales, por lo que el mes de abril fue declarado por la Presidencia de la República como el “Mes de la Cruzada Nacional Contra el Hambre”, para atender a esa población en situación de vulnerabilidad.
Esta acción contempla una serie de actividades artísticas, culturales, académicas, entre otras, con el objetivo de involucrar a toda la sociedad en superar la pobreza extrema y Cero Hambre en nuestro país, pero no se conoce el monto total de la inversión.
Sin embargo el programa va atender solamente a la población de 400 municipios tanto rurales como urbanos, quedando fuera más de 2000. Entre los municipios que son parte del programa destacan Acapulco, Monterrey, Tijuana, Ensenada, Guadalajara, Los Cabos, o Benito Juárez mejor conocido como Cancún, que son los que tienen el mayor porcentaje de personas que viven en esa condición de acuerdo a la SEDESOL.
La Cruzada estará presente en los 31 Estados y el Distrito Federal, atenderá 133 municipios de Oaxaca, 55 de Chiapas, 46 de Guerrero, 33 en Veracruz, 32 del Estado de México, 14 de Puebla, 9 de Guanajuato, atenderá 7 municipios en Michoacán, 7 en San Luis Potosí y 7 en Tabasco, solamente serán atendidos 6 de Jalisco, 5 de Hidalgo, 5 de Chihuahua, así como 4 Delegaciones del Distrito Federal y 4 de Sinaloa, también atenderá 3 de Campeche, 3 de Tlaxcala, 3 de Tamaulipas, 3 de Durango, 3 de Baja California Norte, sólo serán atendidos 2 municipios de Zacatecas, 2 en Sonora, 2 en Yucatán, 2 en Quintana Roo, 2 en Querétaro y 2 en Coahuila, para Baja California Sur, Nuevo León, Nayarit, Morelos, Colima y Aguascalientes serán atendidos 1 municipio en cada Estado.
Sin embargo de acuerdo a CONEVAL hay municipios como Ixtapa de la Sal, Cuernavaca ó Oaxaca que no se consideran municipios en pobreza extrema. Será hasta el 29 de Julio de este año que el Coneval de a conocer el índice de pobreza registrado en 2012, ahí podremos saber qué municipios de 400 elegidos se encuentran en pobreza extrema.
Los municipios michoacanos que serán atendidos dentro del programa Contra el Hambre son Hidalgo, Maravatío, Morelia, Nocupétaro, Uruapan, Zamora y Zitácuaro, ya que de acuerdo a SEDESOL son los que mayor porcentaje de pobres tienen.
Cabe la pregunta ¿cómo fueron elegidos los municipios?, ya que todos sabemos que en Michoacán los municipios con pobreza extrema son Churumuco, Tumbiscatio, Chinicuila, Tzitzio, Susupuato, entre otros.
Además coincidentemente los municipios de Hidalgo, Morelia, Uruapan, Zamora, Maravatío y Zitácuaro, son cabeceras distritales electoralmente y son municipios con un alto porcentaje de votación.
Por otro lado, los municipios urbanos elegidos de acuerdo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al 31 de diciembre de 2012, son los más endeudados, por ejemplo solo por señalar algunos se encuentran Guadalajara con 2,657.6 millones de pesos, Tijuana con 2,410 millones de pesos, Monterrey con 2,109.6 millones de pesos, Benito Juárez 1,352.7 millones de pesos y Morelia con 473.9 millones de pesos.
Pareciera que eligieron a los municipios, más por su peso electoral que por su situación de pobreza.
Combatir o erradicar la pobreza alimentaria no se resuelve con entrega de alimentos o recursos económicos sino de insertar a la población en la vida productiva, ello implica generar trabajo, pagarlo bien, hacer crecer la economía e invertir en el campo agrícola para garantizar la seguridad alimentaria, de lo contrario estamos generando una bola de nieve, donde la pobreza en vez de disminuir, ésta crece lenta y silenciosamente.
El sector primario, que dentro de sus actividades son la agricultura, ganadería, pesca, silvicultura, tiene en México un enorme potencial que hemos abandonado por una política económica neoliberal centrada en el sector secundario y terciario.
Es urgente una política pública para rescatar al campo del abandono en el que se encuentra, una política que contenga créditos, precios de garantía, mercado, valor agregado, asistencia técnica, capacitación, tecnificación del campo, avance tecnológico, etc, para enfrentar los retos del sector, de ésta manera se arraiga a la población en su lugar de origen, se combate la inseguridad, se produce y redistribuye la riqueza y reorientamos la política económica hacia un desarrollo humano con justicia social, y de la mano una política de democracia participativa, de cooperativismo y de economía popular.
Para combatir la pobreza y el hambre, es necesario combatir la corrupción, promover una política hacendaria federalista para una mayor y mejor redistribución del ingreso, es garantizar el acceso público y gratuito a los derechos sociales; educación, salud, vivienda, entre otros.
Nuevamente tenemos un programa electorero como SOLIDARIDAD con Carlos Salinas de Gortari, PROGRESA son Ernesto Zedillo, OPORTUNIDADES con Vicente Fox y Felipe Calderón, ahora es SINHAMBRE, que entregan recursos y alimentos, pero no forman ni educan, al contrario destruye la cultura local, está creando dependencia y es un regalo perfecto para los políticos corruptos que administran este subsidio.
Articulista: Patricia Ruíz Anguiano