Por Manuel Lozada .- El profundo miedo que ha ejercido el tema de las «guardias civiles» en Michoacán a gestado en las autoridades estatales las acciones inmediatas para normar, entrenar o en su oportunidad, que para ellos -los del gobierno – es mejor: desarticularlas. Es este último señalamiento de la desarticulación lo que hoy amanece como un «logro» de la administración estatal, el poblado indígena de Paramuen en el Municipio de Salvador Escalante ha sufrido la desintegración de su «guardia civil» por parte de las autoridades del Estado de Michoacán.
Tal parece que el gobierno de Fausto Vallejo le tiene más miedo a estos grupos que a los verdaderos delincuentes que transitan libremente en el territorio michoacano, unos hasta «mantas con saludos y recordatorios» le han dejado, mientras que otros siguen cobrando derecho de piso, asaltan, despojan de autos y propiedades a cuanto ciudadano productivo les venga en gana.
El tema de la autodefensa a causa de la ineficacia del gobierno de Michoacán, actualmente se ve no sólo en el interior del Estado, aquí mismo, en Morelia varias colonias han decidido unirse para atacar con todo a los pillos y vándalos que rondan las colonias de la ciudad en muchas zonas. Van desde colonias sumamente populares hasta zonas residenciales donde al pasar por sus calles se ven mantas colgadas de postes y paredes advirtiendo a los malhechores las consecuencias que sufrirán si son atrapados «infraanti» por parte de los vecinos.
En varias zonas del Estado de México, los linchamientos son comunes, hasta los sacan en noticiarios a nivel nacional, tal vez aquí en Morelia o en Michoacán esto sea posible, si las acciones siguen brillando por su ausencia.
Según se dice, y por lo que la gente platica en el transporte público y reuniones sociales, colonias como las que están a la salida a Quiroga, algunas de ellas ya empiezan a ser visitadas para cobrar cuota por parte de la delincuencia…so pena de que si no cooperan, sus casas «pueden ser asaltadas o dañadas por delincuentes»; estas colonias también son parte de Morelia, no solo el centro histórico, Willylandia abarca una gran cantidad de colonias que están a merced de los maleantes sin que las autoridades hagan algo inmediato al respecto.
La lista de colonias afectadas por los delincuentes sería interminable si se enlistaran aquí, basta con hacer un recorrido en cualquier colonia de la ciudad para encontrar mantas de advertencia contra los ladrones; se sabe de casos donde los vecinos de unidades habitacionales han tenido que levantar bardas para protegerse de ladrones y criminales, sin embargo los «efectivos elementos de Willylandia» llegan con camiones y maquinaria para derribar dichas bardas «porque no tienen permiso y son ilegales» …caramba, ¿dónde está el sentido común señores del ayuntamiento? ¿tendrán que sacar una licencia de construcción, mas pago de derechos y toda la gama de requisitos que ustedes manejan para permitir una barda que protege contra delincuentes? Si ustedes como autoridades no han podido lograr dar resultados contra los «rateros» lo menos que pueden hacer es facilitarles las cosas a los ciudadanos con iniciativa y deseos de sentirse seguros.
Así como anduvieron «pidiendo patrocinios» para «adoptar un jardín público» deberían hacerlo para vigilar una colonia o facilitarles a los vecinos sus acciones. Lo peor de todo es que cuando logran atrapar a un delincuente, al poco tiempo está afuera.
La incapacidad del gobierno actual en Michoacán en el rubro de la seguridad pública, entre otras más, es demasiada; los ciudadanos estamos cansados de ver diariamente la ineficacia de las autoridades, sin embargo, como los grupos de «Guardias Civiles» son el «dedo en la llaga» prefieren «regularizarlos, controlarlos» para manipularlos libremente y en su mejor opción desintegrarlos como ya lo hicieron allá en Salvador Escalante, concretamente en Paramuen.