Ante la ya conocida situación de violaciones de los derechos humanos,
los cuales crecieron dramáticamente durante el mandato de Felipe
Calderón Hinojosa, en México, la asociación internacional Human
Rights Watch, envió una carta al Presidente Enrique Peña Nieto
felicitándolo por su triunfo en las padas elecciones y convertirse en
presidente nacional, sin embargo, pasa la referida asosiación de las
felicitaciones al cuestionamiento directo sobre la postura que
asumirá Enrique Peña Nieto en el tema de los Derechos Humanos; dicha
carta, entre otros puntos, hace mención de la tortura y privación
ilegal de la libertad ejecutadas por el mismísimo ejército mexicano
y la Policía Federal Preventiva para poder obtener bajo estos
métodos, confesiones y firmas declaratorias de culpabilidad o falsos
testimoniales.
Es bien sabido por la población, que la metodología policial, de
inteligencia e investigación delictiva que realiza tanto el Ejército
como los aún Policías Federales Preventivos, el usar modos brutales
para sus finalidades, lo cual hace dudar reiteradamente si están para
«ayudar la población» realmente. Casos como los sucedidos en
Michoacán, donde entraba la PFP a horas de la madrugada o en pleno
día a casas, robando, intimidando a punta de rifle a civiles y
arrestando a inocentes para fabricar responzables o lograr
testimoniales culposas, aún siguen en la memoria de las personas en la
región de Apatzingán.
Bien cierto es que en todo México, las fuerzas armadas han hecho de
las suyas desde que en el 2006 salieron a las calles a librar una
«guerra» inútil, gestando casi un estado fallido en algunos momentos,
donde los civiles llegaron a ser protagonistas de la brutalidad de
las «fuerzas del orden» , ¿quién responderá por todos estos
atropellos? , Calderón ya se fué, se despidió hasta cantando,
agradeció en demacía ser «presidente del cambio y del empleo» sin
embargo, jamás se disculpó por el incremento de la violencia gestado
por su desición bélica, que dicen muchos, fué idea intelectual de su
hermana Cocoa.
Ahora, en este presente, cuando Peña Nieto es Presidente de México,
ha dad inicio a varias reformas, las cuales han estado dentro del
agrad en la mayor parte de a población , hasta el momento. Sin
emabargo, como bien lo puntualliza HUMAN RIGHTS WATCH , falta saber su
postura o propuesta respecto al tema de los DERECHOS HUMANOS, de lo
cual dicha asosiación internacional, invita a que nuestro actual
presidente haga su propuesta sobre este tema.
Es buen momento para que una reconciliación social con el referente de
este tema llegue a nuestro país, la sociedad exige el regreso de
cientos de desaparecidos, los cuales fueron arrestados o sacados de
sus casas,no por mafiosos, como suele definir las autoridades, sino
por elementos del Ejército, Marina y Policía Federal Preventiva, las
denuncias se hicieron y las misamas «autoridades» amedrentaban,
desalentaban el que us familiares siguieran buscando e investigando
por su cuenta so pena de ser asesinados o también «desaparecidos».
He aqui un fragmento de la carta enviada por HUMAN RIGHTS WATCH al
Presidente Peña Nieto:
Excmo. Presidente Enrique Peña Nieto
Presidente de México
Los Pinos
Distrito Federal
MÉXICO
De mi mayor consideración,
Tengo el honor de dirigirme a S.E. en nombre de Human Rights Watch,
con el fin de extenderle nuestras felicitaciones con ocasión de la
investidura presidencial. S.E. asume el liderazgo de un país donde el
actual estado de los derechos humanos es de la mayor gravedad.
Abordar los abusos cometidos durante el mandato de su predecesor e
impedir que se reiteren en el futuro, requerirá de atención inmediata
en los niveles más altos de su administración. El propósito de esta
carta es instar a S.E. a que defina lo antes posible un plan concreto
y de acción para hacer frente a estos graves problemas.
Durante el sexenio del Presidente Felipe Calderón, Human Rights Watch
logró demostrar mediante pruebas muy sólidas, que en cinco estados,
militares y policías recurrieron en forma sistemática a la tortura
para obtener confesiones e información de personas detenidas, y
tuvieron participación en numerosos casos de desaparición forzada y
ejecuciones. Prácticamente ninguno de estos delitos ha sido
investigado ni juzgado adecuadamente, a pesar de las múltiples
evidencias que señalan que estarían implicados servidores públicos.
Estos patrones de abusos que se observan en los relatos de víctimas y
testigos, además de los datos oficiales y las entrevistas con
funcionarios judiciales, de seguridad pública y de derechos humanos,
demuestran que no se trata de casos aislados. Por el contrario,
constituyen ejemplos de prácticas abusivas que tienen una presencia
endémica en las actuaciones de las fuerzas de seguridad contra la
delincuencia organizada en México.
Si bien estos delitos se cometieron durante la gestión del Presidente
Calderón, la responsabilidad de asegurar que sean investigados
adecuadamente no se extinguió al concluir su mandato. Como sabe S.E.,
conforme lo establecen los tratados internacionales vinculantes
suscritos y ratificados por México, como la Convención Internacional
para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones
Forzadas y la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de
Personas, la desaparición forzada es un delito de carácter permanente.
Este delito persiste en el tiempo y continúa causando sufrimiento a
los familiares de la víctima mientras se desconoce el paradero de la
persona desaparecida.