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Hablemos de obras

Por Víctor Ardura.-Los recuerdos son, a menudo, aliados de los buenos juicios. De hecho, las memorias que vienen a menudo del anterior estado de cosas en la entidad me remontan a obras. Sí, caminos, fuentes de empleo para los grupos menos privilegiados, una línea política y administrativa donde el desarrollo en infraestructura solía ser la norma.

Al caso, retomo algunas ideas de aquellos días. Porque, sin dudarlo, con justa razón se dice que comunicar es civilizar. Al existir vías de comunicación es posible que las comunidades puedan transportar los productos de la agricultura y la ganadería, del comercio y/o industria, que pueda existir el peaje para que la gente pueda llegar a los centros poblacionales sin mayores contratiempos. E incluso, significa la diferencia entre la vida y la muerte cuando de los asuntos de salud se trata.

En los diez años de gobiernos de izquierda, y particularmente en la administración de Leonel Godoy Rangel, este factor, el de las comunicaciones, tuvo un papel relevante. No solo por la continuidad del antecedente, con Cárdenas Batel, que preparo el camino con dineros propios por lo que se pudo rehabilitar más del 70% de la red carretera estatal; hablamos de caminos rurales, de carreteras secundarias, de autopistas que durante años estuvieron en el olvido. Con presupuesto propio se construyeron puentes en los lugares más apartados del estado, ahí en donde era impensable que pudieran existir algún día.

Con presupuesto estatal, se pudieron construir nuevas carreteras, hospitales regionales, se pudo terminar esa magna obra iniciada en el Gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, la presa Francisco J. Mújica, un activo que recupera para la agricultura 27 mil hectáreas pródigas para el cultivo en la tierra caliente. Se trata, ni más ni menos, que de inversión para dotar de infraestructura al estado y, al mismo tiempo, abrir fuentes de empleos.

Los economistas clásicos sostienen, que en tiempo de crisis económica, la medida más sensata es invertir en infraestructura, invertir en todo esto de lo que hablamos: carreteras, puentes, hospitales, campus universitarios, presas. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que se abren fuentes de empleo temporales en circunstancias angustiantes. En tal sentido esta administración ha hecho un esfuerzo sin precedentes en materia de obra pública. Y ahí queda, para la compulsa, el antes y el después.

Ahora ¿qué es lo que vemos en la prensa del reciente gobierno?

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