Por Francisco Castellanos J.-
Holanda, Municipio de Apatzingán, Mich., agosto del 2012.- Son 37 Cruces, de acero corroído, dispersas en unos 200 metros en lo más intrincado de la tierra caliente. Festín de la maleza. Mudos testigos del enfrentamiento entre miembros de la Familia y fuerzas federales que ocurrió el 9 de noviembre del 2010, cuando helicópteros artillados de la Policía Federal, sorprendieron a la entonces Familia Michoacana y los acribillaron dándoles muerte junto a su fundador Nazario Moreno González.
De entre ellas sobresale una por su tamaño, con el epitafio: “Nazario Moreno González, Alias El Loco, nació 8 de marzo de 1970, murió 9 de diciembre 2010”. Al fondo una capilla tenuemente iluminada por lámparas de luz eléctrica y un pedestal.
“Por parte de los “Azules, murieron cientos, no quedó uno ni para muestra”, relata Nazario en sus memorias “Me Dicen El Más Loco”, que se trata de la autobiografía de Nazario Moreno.
Tierra inhóspita, donde habita el escorpión, la víbora de cascabel, el colarillo y otras alimañas. Calor sofocante, extenuante. Es el hogar y cuna de La desaparecida Familia Michoacana y de la hoy Hermandad Templaria y de su ideólogo y guía Nazario Moreno, conocido también como “El Más loco”, cuyo poder se extiende en los 113 municipios de Michoacán, en los estados de Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Veracruz, Querétaro, Puebla, Estado de México y Distrito Federal.
Personaje controvertido, odiados por el gobierno federal, querido, por campesinos, satanizado, por sectores de la sociedad, y hasta santo para sus paisanos, nos dimos a la tarea de localizar la cuna de este grupo, a quien el gobierno les dice crimen organizado y su ideólogo “El Chayo”.
Tarea nada fácil. Secretismo, hermetismo arraigado en torno a la hoy autodenominada “Hermandad Templaria”, fueron varios los intentos en más de una año, para tratar de llegar a donde se libro esa lucha sin cuartel, de las que las autoridades, no informaron la verdad.
Por fin, el periodista michoacano Edgardo Morales Shertier, publica hace, un mes, su libro “Los Caballeros Templarios Un Movimiento Insurgente”, luego de una entrevista donde denuncia persecución por el Ejército Mexicano, se da con la llave y se acude a los sitios de la capilla, donde rinden culto a este personaje, que está a la vista del público, a excepción de la tierra natal del líder templario: Holanda y Guanajuatillo, donde nadie entra sin permiso de la Hermandad.
Palabra de Caballero nos deja un panorama claro de la situación social y económica que vive el pueblo en pleno Siglo XXI; por un lado, el gobierno intolerante represivo, injusto y cobarde; que en el presente sexenio ha provocado el asesinato de más de 50 mil personas según los propios medios de comunicación, y, por otro lado, aparece una sociedad que forja su levantamiento insurgente en defensa de su propia identidad”.
“Si observamos con detalle las carencias de nuestros pueblos y las acciones del mal gobierno de la República, entonces es justa y valida la presencia de un pueblo organizado, que si bien es cierto ha tenido la necesidad de tomar las armas; lo único que ha hecho es salir en defensa del movimiento mismo ante la represión del gobierno”.
“El gobierno federal en manos del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, ha provocado el surgimiento de movimientos sociales y grupos organizados como La Hermandad Templaria, que con el liderazgo de la nueva generación de insurgentes o caudillo, sólo pretenden – visto desde abajo–, la protección, el amparo y el apoyo de una sociedad que exige justicia social en el México moderno”.
En el libro también se menciona: “El valle de Apatzingán, modelo genuino que inspiró confianza en los propios constituyentes de 1814 que pisaron esta tierra para deliberar y dar seguimiento a la primera Constitución para América Mexicana”.
“Michoacán se levanta en la insurgencia como lo hizo el Sub Comandante Marcos en Chiapas; con la clara demanda de Justicia Social, pues en los tiempos actuales no existe un reparto equitativo de las riquezas de México, no existe generación de oportunidades ni empleo para los hombre y mujeres de la entidad”.
“Miente el gobierno cuando habla de oportunidades para todos, pues de acuerdo a los informes, magistrados diputados, senadores, secretarios de estado, consejeros del IFE y otros funcionarios, auto llamados representantes del pueblo; ganan salarios millonarios, y se cubren gastos de representación y prestaciones, mientras el pueblo se muere de hambre. ¿Eso es justicia social?”
En el Valle de Apatzingán como en todo Michoacán, es cierto, que en brechas, caminos rurales, carreteras, calles y avenidas; así como en rancherías, ejidos y comunidades; he observado hombres armados que recorren y patrullan los pueblos, en un movimiento social e insurgente de hombres y mujeres, que han hecho y siguen haciendo, un recuento real de la injusta acción del gobierno”.
“Hoy como siempre las columnas insurgentes el gobierno le llama delincuencia organizada, y el gobierno federal no ve ni escucha las demandas sociales de quienes viven con sed de justicia”, como en su tiempo llamó bandoleros a Francisco, Villa, Emiliano Zapata y otros tantos hombres ilustres que nos dieron libertad”.
También el gobierno federal, en esta época echa mano de los llamados testigos protegidos para culpar y señalar a quien no comparte la idea de su gobierno, como el famoso caso del Michoacanazo del 26 de mayo del 2009, cuando se detuvo a 36 funcionarios y alcaldes. Todos Salieron Libres”.
En una conversación telefónica antes de ponernos de acuerdo para visitar las capillas, uno de los líderes dijo:
“Cuando nos disolvimos con la Familia Michoacana, fundada por nuestro líder Nazario Moreno, y se fundó los Caballeros, Templarios, se decidió, que en esta Hermandad, no habría secuestradores, delincuentes, violadores, robabancos, homicidas, quien desobedece, paga con la muerte de acuerdo al Código de los Caballeros. Esa fue la razón de la separación de la Familia, y ahora luchamos contra todos”
–¿Cuáles Todos?
–La Nueva Generación Jalisco. La Familia, Los Zetas, Beltrán Leiva, Amescua, Cártel del Golfo, Arellano Félix, La Resistencia, etc.
–¿Pero el gobierno dice que Los Caballeros Templarios son delincuentes?
–No, pueden decir lo que quieran. Muchos utilizan nuestro nombre para realizar actos ilícitos, como secuestros, extorsiones, violaciones. “Hace Tiempo, me hablo un sujeto por teléfono y me dijo: Somos de los Caballeros Templarios, si no se cae con 50 mil pesos vamos a secuestrar a toda su familia”.
Le respondí: ¡Papá, si supieras con quien estás hablando no dirías eso! Yo soy uno de los 12 jefes de la Hermandad Templaria y vamos a rastrear tu llamada”. Me respondió, me equivoqué de número y colgó.
–¿De que sobrevive la hermandad?
–De aportaciones voluntarias de productores, políticos, comerciantes, taxistas, gente del pueblo, iniciativa privada, todo voluntario. Nada bajo presión.
Del Libro “Rojo”: Me dicen “El Más Loco”, segunda edición especial del Bicentenario de la Revolución Mexicana.
“Yo nací el 8 de marzo de 1970, a las 5 de la mañana. Creo que por eso me gustaba levantarme de la cama a esa hora, era costumbre. Fuimos 14 en la familia, mi padre muy mujeriego y borracho, mi madre y 12 hermanos. 14 en total”, en condiciones de miseria, pues no había trabajo en estas tierras. Luche desesperadamente desde pequeño para ayudar a mi madre”
“De mi han propalado algunos medios de comunicación, azuzados por el gobierno, las versiones más terribles que en la realidad nunca me hubiera atrevido a realizar. Ellos me han creado una fama de perverso, de ser un hombre sin sentimientos y sin escrúpulos, han llegado a acusarme de que yo me siento un dios, un santo, un espiritista y quien sabe cuántas sandeces más, con el único fin de ridiculizarme y ocultar mis verdaderas metas sociales. Y sinceramente, he de reconocer que si han logrado exhibirme como una persona despreciable, pues he comprobado en reiteradas ocasiones que mucha gente tiene una imagen negativa de mí. Como dicen en el rancho: “Me han hecho un perro del mal” (página libro rojo7).
De niño, Kalimán y Porfirio Cadenas, hicieron un hondo impacto en mi conciencia, pues siempre tuve una marcada inclinación al idealismo. Esos programas de la radio, que era lo único que escuchábamos en Guanajuatillo. Esas famosas palabras de Kalimán: “lo más poderoso es la mente humana y la paciencia. Yo las practicaba”, detalla el doctor en su presunta autobiografía.
A los 11 años se hizo amansador de caballos, de donde le valió el sobrenombre “El Más Loco”, que llevó hasta su muerte. Más tarde se fue a los Estados Unidos y radicó en San José y Red Good City, California. En un edificio llamado Culli, vendió sus primeros gramos de marihuana (una libra), obtuvo una ganancia de 925 dólares, de los cuales 329. Se los mando a su madre.
Ya plenamente establecido y aclimatado en “gringolandia”, se fue a Eureka, California, hospedándose con su amigo Antonio Sánchez.” Ahí me metí un mes a la escuela JK, pero fue para vender bolsitas de mariguana a los indios de ese lugar, que le llaman reservación”.
“Al cumplir la mayoría de edad, en 1988 regresé a México y me puse a trabajar a medias con campesinos de Apatzingán, en la siembra de marihuana, permaneciendo en ese lugar casi un año entero. El producto lo vendíamos a compradores de Puebla, Guadalajara e Hidalgo. Fue en ese tiempo cuando me asocié con mi hermano Canchola y traíamos carros de Estados Unidos a México, concretamente en Michoacán, también llevaba sombreros de Guanajuato a Estados Unidos ganando un dineral, estableciendo su residencia en Río Grande Texas en 1989.

Antes de irse a Río Grande, tuvo dificultades con un médico legista de Apatzingán, Crispín Tinoco, a quien junto con otros amigos, le tiraron varios balazos, en el tiroteo resulto herido y fue a parar a la cárcel Uruapan y posteriormente al Penal de Morelia de donde salió el 22 de noviembre de 1989 y emigro a USA.
Siempre regresaba a Apatzingán y compró empacadoras de limón y un sitio de taxis, que permanece hasta la fecha. A principios de 1992, le dio por leer todo lo que cayera en sus manos y fue cuando estudió la Biblia, brujería, hechicería esoterismo, superación personal, magia blanca biografías de grandes personajes, de la masonería y fue por invitación de un amigo que entró a alcohólicos anónimos, dejando la bebida.-
“Fue en ese tiempo cuando sentí el llamado de Dios, iniciando el estudio de la Biblia como lo hacen los verdaderos teólogos, profundizando en el entendimiento de la vida, mensaje y filosofía del maestro de Galilea”.
Del año 2006 en adelante El Chayo, comenzó a contratar, a un alto costo a conferencistas de la talla de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Miguel Ángel Cornejo, Alex Day, al grupo llamado Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo, A. C., financió cursos a michoacanos para que asistieran a congresos como “Hombre a Hombre”, que se impartió en Ciudad Juárez, Chihuahua, por parte de la familia Chris Richard de la Iglesia Cristiana “Vino Nuevo”.
Del 206 al 2009 financiaba cursos de superación personal por todo el país. En la ciudad de Morelia se acondicionaron sitios para regenerar a alcohólicos y drogadictos provenientes de todo el país y se logró la rehabilitación de 47 mil personas, sólo que los de la Policía Federal, Policía Estatal y el Ejército, llegaban a esos lugares destruían los muebles y todo a su paso, golpeando internos a punta de pistola y rifles, incluyendo a mujeres, dizque para “agarrarnos con las manos en la masa”.
“Todo ello me desanimó con esa negativa injustificada de las autoridades, que ni hacían nada al respecto; pero que tampoco dejaban que uno ayudara. Todo les parecía mal y sospechoso”.
Luego de un periodo sabático se adentra en las filosofías chinas, hindú, griega y egipcia, así como en hermandades secretas.
Nace la Familia Michoacana
Según El Chayo, en su capítulo 10 detalla cómo nace la Familia Michoacana entre 2002 y 2010.
“Les di ese nombre a los grupos que les daba terapia, a los que apoyaban y lideraba y a todas las masas que de alguna manera tenían relación conmigo. Decidí darle ese nombre ya que por definición, la familia es un concepto que se refiere a un grupo homogéneo, a una misma clase social, a una cultura, tradición, misma sangre, mismo linaje, mismos intereses e iguales objetivos”.
“No recuerdo en qué fecha, porque momento o razones, los medios de comunicación al servicio del gobierno, iniciaron la campaña de desprestigio diciendo que el grupo que yo dirigía era una bola de narcotraficantes y empezaron a atacarnos por todos los flancos y quemarnos ante los ojos de la sociedad. Nos involucraron en actividades del narcotráfico y de pronto ya estábamos siendo perseguidos como si fuéramos perros rabiosos. Las noticias que pasaban por la televisión y la radio eran tan venenosas que pareciera que se conjugaron en mi persona todos los Jinetes del Apocalipsis”.
“Al ser perseguido con tanta saña y odio por el gobierno de Felipe Calderón, me sentí acorralado e incapacitado para demostrar mi inocencia y tuve que refugiarme en las montañas de mi entidad”.
“Ante la situación negativa y campañas de desprestigio, decidí ponerme en contacto, por canales muy concretos, con amistades que había cultivado a lo largo de mi vida, a los que explique lo que estaban haciendo contra mi sin justificación alguna. Entre estas personas había políticos de importancia, empresarios, productores agrícolas y ganaderos; dirigentes de organizaciones de derechos civiles, sindicalistas, restauranteros e incluso funcionarios del mismo gobierno de Felipe Calderón y hasta algunos jefes policíacos”.
También se pensó en hermanar todas las luchas sociales y asiladas desarrolladas en México y del mundo, para hacer un solo frente “poderoso e incontenible terremoto social que liberara definitivamente y para siempre a todos los pueblos del mundo. Esta reunión se verificó cercas de la Semana Santa del 2006.
“Yo por mi parte, les propuse que como hermanos de lucha que éramos auspiciaran reuniones de orientación y adoctrinamiento en ciudades, colonias, rancherías; en organizaciones empresariales, sindicales, universidades; con periodistas honestos y profesionistas, donde tuvieran amigos e influencias”.
En sus memorias “El Más Loco” revela que en los últimos años personas afines a “La Familia”, torcieron sus objetivos sociales y se dedicaron a la rapiña, ciertamente al crimen y a la rapiña. “En esos momentos no pude hacer nada pues eran muy fuertes, pero en cuanto pueda los acabaremos, debido a que la delincuencia no es nuestra meta”.
“Como yo, todos mis delegados y benefactores somos gente de acción, de convicciones, por lo que no habían pasado tres meses cuando ya tenía yo en mis manos un bien organizado aparato de resistencia; unas cuantiosas cantidades de dinero y expertos en diversas acciones de lucha social, como mítines manifestaciones, plantones, volanteo, etc., que era la primera etapa para darle la bienvenida a un nuevo sistema social y económico más justo y equitativo, y poder terminar con el hambre y demás necesidades del pueblo trabajador y sus familias.
La traición de Genaro García Luna al Chayo
“De regreso a mi estado, luego del año sabático, me encontré con la novedad de que en mi estado estaba impregnado de un grupo delictivo, cruel, salvaje, sin sentimientos, que azolaban e imponían el terror en Michoacán: Los Zetas. Por ello decidimos iniciar una batalla sangrienta para expulsarlos de la entidad. Mentalmente empece a planear como expulsar a esos malnacidos delincuentes y poco a poco, atando ideas, la táctica fue más favorable cada día; mientras el gobierno panista permanecía pasivo, indiferente, pues solamente hacían la ‘faramalla’ que los combatían; pero en realidad los dejaban actuar a sus anchas”.
“Una de las bases del plan era buscar contactarme con el presidente Felipe Calderón y con el jefe de la Policía Federal, Genaro García Luna, para que me apoyaran, o por lo menos, no interfirieran en la lucha violenta y sangrienta que se iba a desatar. Sabía que no era fácil. Para contactarme con estos funcionarios me valí de mis compadres fieles y colaboradores Abraham Jaimes y Mario Cárdenas y así aprobar en definitiva la estrategia que pondríamos en práctica”.
“Lo raro del caso fue que, el 20 enero del 2008, luego de llevarse a efecto las primeras negociaciones, Jaimes fue asesinado de un balazo en la cabeza cuando estaba dormido en su casa por su propia esposa, que ‘coincidentemente’ era originaria de Tamaulipas de donde eran los matones. Poco después cayó abatido Mario en la comunidad de Alcalde, municipio de Apatzingán, en una emboscada que le tendieron elementos de la Policía Federal”.
“Supuestamente en El Alcalde, se entrevistaría mi compadre con un enviado especial de la Policía Federal Luis Cárdenas Palomino, jefe de la División Regional de la PF, con el objeto de pactar una tregua y evitar confrontaciones, por lo menos mientras durara la lucha contra los Zetas. Desgraciadamente los de la PF no tienen palabra de honor y todo resultó una trampa, muriendo vilmente asesinado mi compadrito y leal amigo Mario Cárdenas”.
“Remontado en la sierra y protegido por miles de campesinos, y cientos de hombres armados, me dedique seguro en mi refugio, a impartir conocimientos del arte de la guerra, lenguajes corporales, inteligencia y contrainteligencia, saboteo, amor a la patria, superación personal, valores morales, principios nacionalistas y humanos, lealtad a la causa, honradez y trabajo. Cada uno de los que invitaba, invitaba a otro en forma sucesiva y geométrica”.
En su autobiografía, Nazario, explica que fue en esa época que descubrió que una organización súper reaccionaria y ultraconservadora llamada “El Yunke”, brazo violento del partido en el poder presionaban para que lo exterminaran, porque era un peligro para sus proyectos políticos futuristas y porque andaba en la sierra prácticamente en rebeldía. Esa lucha dispareja era imposible de ganar y algunos me llamaban “loco” y otros, mis seguidores, jefe, amigo y guía espiritual.
“El gobierno panista utilizó como pretexto la inseguridad relativa que existía para declarar la guerra, que como resultado ha teñido al país de sangre. Poco después de remontarme en los montes nuestros simpatizantes y las redes de apoyo, nos hicieron llegar docenas, después cientos y al último miles de armas de diferentes calibres para que el bote de rebeldía no se extinguiera y siguiéramos con nuestra bandera de reivindicación social”.
SU MUERTE
Un cercano colaborador de Nazario Moreno, conocido como jefe de plaza, recuerda ese día 8 de noviembre, con dolor, en el capítulo final de la edición de testimonios escritos por el propio jefe y que se distribuyen públicamente.
“Llovieron miles de balas de grueso calibre y hasta bombas. Nosotros disparábamos nuestros cuernos de chivo”, relata el soldado de Nazario Moreno, El Chayo. “Y él disparaba su Galil de fabricación israelita, arma favorita de los Marines de USA, fabricado en 1968”.
Los helicópteros se alejaron. Al hacer un recuento de las bajas y pérdidas, descubrieron con dolor que a quien también le llamaban El Comandante, había muerto por la metralla haciéndolo pedazos.
“Fue tanto nuestro dolor y pesar que muchos soltamos el llanto y nos cuadramos militarmente en señal de obediencia. Murieron 32 compañeros más, que también demostraron sacrificio y valentía”.
El amigo de Nazario -comandante en jefe y fundador de ese cártel del narcotráfico,- cierra sólo el final del texto, pues el resto es un relato de El Chayo, de su historia y su lucha.
El principio de la guerra arrancó el 8 de diciembre, una balacera que duro 24 horas y recibió amplia difusión en medios nacionales e internacionales. Un enfrentamiento tipo guerrilla urbana donde los de la Familia, bloquearon, con precisión y estrategia insurgente la mayoría de las carreteras de acceso a la entidad y quemaron más de 500 vehículos, en diferentes partes de Michoacán, para evitar la llegada de refuerzos “azules”
Chayo y su estado mayor, compuesto por los elementos más leales y que andaban con él desde el comienzo de su lucha, se encontraban en la comunidad de Holanda, corazón de la Tierra Caliente michoacana.
Chayo fue avisado por radio que se acercaba al lugar de la reunión helicópteros artillados y listos para entrar en combate, y por tierra más de 300 unidades de la Policía Federal con elementos armados hasta los dientes.
El motivo de que el jefe y guía moral se encontrara en ese momento en el poblado, era que se discutía con líderes sociales y autoridades de la comunidad, cómo ponerse de acuerdo y la forma de conseguir dinero para celebrar dignamente los festejos decembrinos y pudieran tener “un fin de año alegre”, sobre todo las familias más humildes.
Los halcones informaban, alarmados, que los helicópteros desde el aire disparaban indiscriminadamente ráfagas de metralla, bombardeando vehículos y las chozas por donde iban pasando; que iban avanzando hacia el poblado de Holanda dejando atrás muertos y heridos, y casas y carros destruidos.
Y Nazario ordenó: “Es el momento de demostrar que estamos dispuestos a morir por nuestros ideales y recuerden los lemas que he adoptado de Zapata, Che Guevara, Morelos: Es mejor morir luchando que vivir arrodillado; hacia atrás, ni para tomar impulso; solamente soy un siervo de la nación”.
De ambos bandos había bajas, entre heridos y muertos, pero la peor parte la llevaban los oficiales, pues los otros eran conocedores del terreno como la palma de su mano. “Conocíamos, cada piedra, cada árbol, cada cerro, cada loma, cada montaña, brecha, gruta cueva, etc.”
Ya para las siete y ocho de la noche, se desarrollaba una lucha a muerte en varios frentes de la región, inclusive en algunas otras ciudades del estado, pues los denominados “grupos fraternos” atacaban en las carreteras a los convoyes que se dirigían a Apatzingán a apoyar a sus corporaciones. Para detenerlos e impedir su avance, optaron por incendiar camiones de carga, tráileres y autobuses, a media carretera o en los puentes.
El guía moral y comandante en jefe, con su Galil 308, disparando ráfagas de metralla entraba al combate; hacía estragos en el enemigo mientras cargaba largas carrilleras repletas de balas.
“Por la mañana del día 9, nuestro comandante supremo y demás jefes de grupo decidieron encontrar a los helicópteros y a la policía en pleno Apatzingán, registrándose los enfrentamientos más violentos y caóticos en la historia moderna de Michoacán.
“Ya pardeando la tarde, suponiendo que el gobierno había entendido, los helicópteros se habían retirado –la mayoría averiados y en mal estado, pues otros habían sido derribados-”.
Chayo decidió concentrarse de nueva cuenta en Holanda para reanudar la reunión interrumpida.
Pero ocurrió, de Apatzingán a Holanda, sobre las márgenes del Río Grande, un siguiente ataque, el definitivo. La agresión desde los 12 helicópteros que duró 20 minutos, las balas de grueso calibre, las bombas, desde arriba. Y desde abajo, sólo ráfagas de cuernos.
La tranquilidad llegó después. Luego el recuento con la fatal noticia.
“Recogimos su cuerpo y lo llevamos al campamento secreto, en donde de acuerdo a sus instrucciones, lo incineramos y lanzamos porciones de cenizas a los cuatro puntos cardinales, tal y como nos había dicho muchas veces en pláticas que teníamos tomando café por las noches de luna en nuestro campamento”, escribe su amigo.
Visita a algunas capillas
Ese día, llovía a cántaros en tierra caliente. Como pocas veces. Cerca del mediodía la lluvia ceso, pero el cielo seguía oscuro, pese que era medio día. Edgardo Morales, dejó la habitación de su cama junto con Roberto y Alberto, sus ayudantes, como les dice, que son los encargados de tomar fotos y llevar el récord de los artículos que se publican durante la presentación del libro, que le ha traído más problemas que beneficios, y nos dijo vámonos.
Durante horas esperamos la llamada de los 12 apóstoles, quienes autorizaron a Proceso, el ingreso a la comunidad de Holanda, para visitar el sitio del enfrentamiento y donde se ubican 32 cruces, después de sendas solicitudes de la Agencia inglesa Reuter, Reforma, La Jornada, El Universal, Televisa, TV, Azteca, los jefes, cuenta Edgardo, dijeron, A la chingada, sólo Proceso, porque es el medio con mayor credibilidad y por el trabajo periodístico que ha hecho, por años Don Julio Scherer”.
Salimos rumbo al Cerrito de la Cruz y donde termina la carretera a Acahuato, estaba la primera capilla donde rinden culto a Nazario Moreno.
De ahí se contempla todo Apatzingán está a la vista de todos. En su interior la Cruz de los templarios un pedestal y el escudo de la organización. “San Naza”, no está se lo han robado los “azules” (Policía Federal).
Se los llevan no por evitar el culto, sino porque las figuras de casi un metro de alto son de oro de 18 quilates e incrustaciones de brillantes, toda una obra de arte de un gran valor monetario.
Ahora la imagen sólo la sacan cuando le rinden culto.
De ahí en la Nissan, Blanca partimos a la tierra de la Virgen de Acahuato y a la entrada del pueblo en color blanco con una Cruz Roja, otra capilla, similar a la de Apatzingán. Lo sorprendente es que entre artículos religiosos del, Sagrado Corazón de Jesús, “El Señor de la Misericordia”, San Judas Tadeo, Cristo Crucificado, Virgen de Guadalupe; la misma milagrosísima Virgen de Acahuato, aparecen enmarcadas la figura de Nazario y su ya famosa oración, en donde venden estampas religiosas, rosarios, escapularios…
Cerca de las 14: 00 horas salimos rumbo al Edén de Tierra caliente, rodeada de manantiales y ríos, árboles, flores y tierra del divo y cantautor Juan Gabriel, Parácuaro y al entrar un aviso de Solidaridad y a 100 metros una capilla en Blanco y con una enorme Cruz Roja de Los Templarios en su parte trasera. También sin la figura del malogrado Nazario.
Por un camino vecinal por el rumbo del panteón, nos dirigimos a la tierra donde vio nacer a Nazario, Guanajuatillo. Brechas con innumerables cruces de caminos: Al Norte, Al Sur, al Este, al Oeste, que conducen a rancherías, que no aparecen ni en el mapa; caminos bifurcados, llenos de enormes baches.
Edgardo, se persigna y dice: “que Dios nos acompañe a cada momento, vamos a terreno desconocido vale” (palabra coloquial de tierra caliente que significa amigo).
Dando tumbos y preguntado llegamos al Alcalde, ahí nos salió una guardia de La Hermandad Templaria. No vi armas sólo vidrios polarizados de tres o cuatro camionetas, llenas de lodo.
Edgardo sube el cristal de mi ventana. Se para unos metros adelante y veo por el espejo retrovisor, que platica con unas personas de espaldas, de gorra, que portan radio. Edgardo les dice: “Vamos a Holanda y Guanajuatillo (La crema y nata de la Familia y Los Templarios) está autorizado por los 12”.
Checan por radio, en claves y dan el “adelante”, por el camino los irán guiando. Aunque no hubo tal guía, preguntando se llega Roma. La tarde pardeaba, las nubes se acumulaban en el horizonte con un gris metálico, casi negro, que aumentaba los nervios. Otra desviación. Pasa un joven con características de la zona, moreno, `piel curtida por el sol camisa desabrochada, en una moto y le hacemos señas. Se aturde y atemoriza a la llamada de los extraños, pero regresa en su moto y se acerca a la camioneta.
“Vale, ¿para dónde queda Holanda?”, se le cuestiona. Ahí derecho y luego a la derecha, indica con la diestra, y retoma su camino, por esa maraña de brechas, sabrá Dios para donde. El municipio está lleno de poblaciones de pobreza extrema, miserables, sin fuentes de empleo, ni que comer, nido de escorpiones, víboras de todo tipo, tarántulas, alacranes y otros bichos.
De tanto brinco y bache la camioneta se llena de lodo hasta el parabrisas. “Pinches ayudantes no le pusieron agua al tanque limpia brisas”, no veo ni madres. Si alguien nos sigue nos cargó la chingada”, protesta Edgardo. Los dos jóvenes, venían dormidos.
Después de más de una hora de brecha, nos paramos en otra población, compramos agua, le lavaron el parabrisas y le pusieron agua al tanque. Otra bifurcación, sin señales, ni un letrero: Holanda, para acá; el Limoncito, para allá. Nada. Un señor dice tomen su derecha.
Edgardo comenta que en sus 18 años de periodista, ha trabajado en la Voz de Michoacán, Cambio de Michoacán, en la radio, ha sido presidente del comité municipal del PRD de Parácuaro, tres veces consecutivas e interrumpidas. “Nadie ha sido tantos años presidente del PRD como yo”.
Ahora ando metido de escritor, y voy hacer otro libro sobre las Damas Templarias. “ No sé porque tanto escándalo, por eso, ya me dicen que lavo dinero de Los Templarios, que soy su jefe de prensa, mi familia ya no la tengo aquí, cada rato me hablan del cuartel, tengo que vivir en hoteles, así como viste. Que chingados, si no soy delincuente. “Sólo quiero ser parte de la historia de México”
“Conocemos la posición del gobierno, de la sociedad civil que es delincuencia organizada, narcotraficantes, asesinos, en este libro quise saber la tercera posición, de la llamada delincuencia organizada, esa que debe tener sus razones y fundamentos; esa que quizá tenga algo que manifestar a la sociedad y que como todos, creo debe tener una oportunidad de defensa”. ¿O no? Tú no eres delincuente hasta que no te lo demuestren”. Ahí está en Palabra de Caballero página 4.
“Yo sólo quiero que conozcan su opinión, por eso escribí el librito de 79 páginas. Los Caballeros Templarios un Movimiento Insurgente”, pero hasta eso es delito”, dice con dejo de amargura.
Seguimos por la vera del Río Grande, entre cactus, huisaches y matorrales, se cruzaban decenas de “Quiniques” de todos tamaños, conocidos mejor como comadrejas y de donde deriva el nombre de Apatzingán del Purépecha, Lugar de Comadrejas”.
De pronto, al salir de una curva, mucha gente un murmullo, como rezos: “Luz Bendita de la Noche, Defensor de los enfermos, San Nazario Santo Nuestro. Siempre en Ti yo me encomiendo…”
“Padre nuestro, que estas en el Cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino…Dios te salve María…”
“Oh señor todo poderoso, líbrame de todo pecado, dame protección bendita a través de San Nazario“, “Protector de los mas pobres, caballero de los pueblos, San Nazario, danos vida, oh bendito Santo clama“.
Una procesión, con la imagen de Nazario en brazos, imágenes, la oración velas, flores en ramos. Varias camionetas y carros estacionados a un lado de una capilla, con una tenue luz mortecina emanada de una lujosa lámpara eléctrica con formas circulares de bombín. Frente a la capilla, una cruz blanca como de 2 metros, sobresale de las otras 31, es la de “El Chayo”.
Niños, mujeres, ancianos, hombres de campo, jóvenes, con estampas de su paisano, Vienen del norte con una figura con una túnica en color oro. Los bordes perlas, los brillantes del cinturón y de la lujosa vestimenta, brillan con los pocos rayos de sol que caen, una espada templaria en sus manos, pegada al pecho y la Cruz de los guerreros de las antiguas cruzadas. Barba tipo Jesucristo; un Rosario gigante en vidrio del lado izquierdo, botas color oro casi a la rodilla, dos brazaletes de piel con la cruz en color rojo en las muñecas, igual que la que sobresale en el pecho de lentejuelas Toda una obra de arte manual.
Rezan, oran, caminan lentamente. Otros con unas ramas, al tiempo que rezan, se espantan los moscos con unas ramas.
La procesión llega a la Capilla, coloca en un pedestal, a los que ellos llaman “San Nazario”. Le rezan un Rosario, con devoción. Colocan decenas de velas en las escalinatas de la capilla.
Platico con algunos de los campesinos, de manos callosas, piel curtida por el sol. El calor es sofocante porque llovió y me dicen. Lo queremos hacer santo, ya mandamos hacer 5 millones de estampas de San Nazario, para repartirlas entre sus fieles. ¿Es también delito?
“Si la Iglesia lo quiere reconocer, mejor. Si no, de todas formas esto ya no lo para nadie. El culto a San Nazario crece. Somos muchos los seguidores y hay capillas, en los 113 municipios de Michoacán, en Guerrero, Estado de México, Hidalgo, D. F. Puebla, Guanajuato, Querétaro y otros estados”.
“No queremos competir con ese de Sinaloa Valverde. Nazario no era narco, si estaba un poco loco; pero ayudaba a todas las poblaciones, prestaba dinero a los campesinos sin rédito, sólo regresaban, después de la cosecha lo prestado, láminas, molinos, aparatos eléctricos, de línea blanca, ahí está en el libro rojo. Que era delincuente. No lo comprobaron. Dicen Muchas cosas…”.
“Ahí está San Ignacio de Loyola, proyectó originalmente ser soldado, pero cuando un cañonazo francés destrozó su pierna, su carrera militar terminó abruptamente. San Ignacio es el patrón de los soldados”, dijo una mujer.
“Esta otro caso el de Juana de Arco, nacida en Lorena, Francia. Su infancia transcurrió durante el sangriento conflicto enmarcado en la guerra de los Cien Años que enfrentó al delfín Carlos, de Francia, con Enrique VI de Inglaterra por el trono francés”.
“Con 17 años encabezó el ejército real francés. Convenció al rey Carlos VII de que expulsaría a los ingleses de Francia y éste le dio autoridad sobre su ejército en el Sitio de Orleans”.
“Juana de Arco consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans, el 8 de mayo de 1429. En el asedio de Compiègne, fue capturada por los borgoñones el 24 de mayo de 1430. Entregada a los ingleses, Juana de Arco fue trasladada a Ruán y juzgada por un tribunal eclesiástico acusada de brujería”.
“Tras un proceso inquisitorial de tres meses, fue declarada culpable de herejía y hechicería y se le condeno a cadena perpetua (tras retractarse de sus declaraciones). Días más tarde reafirmó el origen divino de las voces que oía, por lo que, condenada a la hoguera, fue ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán”.
El manto de la noche empieza cubrir, la zona sólo iluminada por las veladoras. Se hincan. Se persignan; y emprenden camino de regreso a Holanda, Guanajuatillo y otras rancherías cercanas. Un joven toma fotos del Chayo, recoge la estatua y se une al contingente de regreso a casa.
En ningún momento vimos gente armada. Solo los rezos y se escuchaban algunos radios con claves desconocidas para Edgardo, sus dos ayudantes y el reportero.
Regresamos a Apatzingán, bajo amenaza de tormenta, antes llegamos a un poblado, para preguntar el regreso, nos comimos dos tamales de manteca con chile y agua y continuamos por las brechas, pero ya de noche, y con más miedo, que otra cosa… Fue un regreso largo. Se veían lucecitas pequeñas de caseríos perdidos en la sierra, sumidos en la pobreza que reina en esa región.
Según la Secretaría Pública Federal, reconoce que: Nazario Moreno “se mostraba como un Mesías preocupado por sus paisanos, pero “El Chayo”, exlíder del cártel de La Familia, se le conocía más por invocar “justicia divina” contra el enemigo a través del plomo escupido por los AK-47 de sus sicarios.
En la práctica, el proceso de canonización involucra una gran variedad de procedimientos, nueve pasos, destrezas y participantes: promoción por parte de quienes consideran santo al candidato; tribunales de investigación de parte del obispo o de los obispos locales; procedimientos administrativos por parte de los funcionarios de la congregación; estudios y análisis por asesores expertos; disputas entre el promotor de la fe (el “abogado del diablo”) y el abogado de la causa; consultas con los cardenales de la congregación. Pero, en todo momento, únicamente las decisiones del papa tienen fuerza de obligación; él sólo posee el poder de declarar a un candidato merecedor de beatificación o canonización.
Bajo el antiguo sistema jurídico, una causa de éxito pasaba por las siguientes fases típicas:
Sobre la canonización de Nazario Moreno, de acuerdo a la iglesia hay dos vías: Uno, vida virtuosa, como en el caso de San Francisco de Asís. Dos, mártir de la fe, como en el caso de algunos Beatos Cristeros.
Primero se tiene que acudir a la diócesis de donde haya pertenecido la persona a canonizar, en este caso Obispado de Apatzingán, abrir la causa con la documentación respectiva, actas de nacimiento, defunción y otros documentos; para que se mande una comisión investigadora del obispado y luego ésta se envié a Roma y se investigue de nuevo.
Primero se nombra “Siervo de Dios”, Beato (beatificación) y finalmente Santo (santificación). En esta etapa de beatificación a santificación, es donde se presentan las pruebas de los milagros realizados por la persona a santificar y pueden pasar años, por el momento El Chayo, ya tiene un enorme culto en varios estados de México, principalmente en Michoacán.