(3-08-12) Habíamos hablado de cierto desarreglo que toca las fibras más visibles de la administración actual. Han corrido cinco meses y se ha dado de todo: conflictos municipales, ausencia de pagos a ciertas escuelas, desencuentros con sindicatos, y hasta líos con el burocratismo estatal. Lo habíamos imaginado como un problema derivado de ciertas faltas provocadas por la ausencia de experiencia, pero va más allá. En estos meses de gestión se han acumulado los problemas de la administración. En casi medio año el gobierno estatal ha corrido con la suerte de aparecer en la prensa nacional, con el caso Cherán, y con otros asuntos que merecen la atención nacional.
Pero no es el único suceso. Llama la atenciòn que en estos cinco meses la gestión estatal no ha podido ofrecer a sus gobernados un mínimo perfil de su estilo de gobierno. Ahí está el caso de los estudiantes; la policia federal, sin orden de arresto y con lujo de violencia hicieron una incursión en céntrica casa del estudiante y detuvieron a doscientos. Siendo liberados hasta los quince finales que quedaron detenidos hasta permitir su liberación.
Hay que recordar que la causa fue motivo de negociación medio irregular.
Este día el centro de Morelia se vió atestado, los motivos: una densa movilización que pro- vino del municipio de Nahuatzen, cuyos habitantes exigieron el regreso del juez Miguel Prado Morales, y por si fuera poco el apostamiento de cuatro organizaciones entre sindicales y ciudadanas. Este aseguramiento de calles centrales, que incluyó la avenida Madero frente a Palacio de Gobierno, marcó un paisaje que enardeció a los morelianos. No es precisamente distintivo de un buen gobieno. ¿O sí?